Podrán menores, de 15 a 17 años, abrir cuentas bancarias sin autorización de padres o tutores

El Senado aprobó un dictamen para que menores de edad, a partir de 15 años a 17 años de edad, puedan abrir cuentas bancarias de depósito sin autorización de los padres o tutores, donde podrán recibir apoyo de programas sociales del gobierno o remuneración laboral.

Con 110 votos en pro, uno en contra y cero abstenciones, el pleno senatorial avaló reformas a la Ley de Instituciones de Crédito y al Código Civil Federal.

El dictamen prevé que el Banco de México determinará las disposiciones generales de las características, nivel de transacción, limitaciones, términos y condiciones de las cuentas de depósito que podrán abrir los menores.

Con modificaciones a la Ley de Instituciones de Crédito y del Código Civil Federal, se espera incluir financieramente a casi 7 millones de jóvenes de entre 15 y 17 años 11 meses. Así, podrán recibir becas del gobierno, incorporarse a los servicios financieros y a la formalidad, señala el documento.

En los artículos transitorios se establece que este tipo de cuentas estarán limitadas únicamente a la recepción de recursos por medios electrónicos, provenientes de programas gubernamentales, sin poder recibir depósitos en efectivo o transferencias electrónicas de personas físicas o morales.

Al presentar el dictamen, el presidente de la Comisión de Hacienda y Crédito Público, Alejandro Armenta, dijo que la Secretaría del ramo deberá notificar la apertura de cuentas al tutor, padres o representantes quienes podrán solicitar a la entidad financiera los estados de cuenta.

Con la aprobación, dijo, se generará una cultura de ahorro para los jóvenes y será un medio que fomente la creación de un patrimonio para hábitos financieros.

“Los jóvenes deben empezar a ahorrar para mitigar los obstáculos a los que se enfrentan, en materia de ahorro, cuando son adultos y no lleguen a la vejez en condición de pobreza”, agregó.

La presidenta de la Comisión de Estudios Legislativos, , Ana Lilia Rivera, asentó que la reforma permitirá que los jóvenes dispongan de los fondos de una cuenta bancaria, sin la intervención del padre, madre o tutor, recursos que pueden obtener de los programas de gobierno.

Eso es de relevancia nacional, asentó, porque actualmente más de 3 millones de adolescentes, de entre 16 y 17 años, no tienen derecho a este servicio y sólo 30 por ciento de la población mexicana tiene oportunidad de abrir una cuenta bancaria.

Esta situación, advirtió, genera una exclusión automática un gran segmento de la sociedad.