¿Por qué saludó AMLO a la mamá del Chapo?; Ebrard, el vicepresidente

Saludo y ayuda a la mamá de El  Chapo.

Andrés Manuel dice que lo hizo porque es humanista, educado y no un robot.

Y asegura que lo volvería a hacer las veces que sea necesario.

Lo cierto es que no es políticamente correcto.

El saludo a la madre de Joaquín El Chapo Guzmán Loera, y de mano, por si fuese poco en esta época de sana distancia, no debió ser.

Sí, ya sé que la 4T es ser diferente.

Sí, que el rencor no es buen consejero.

Sí, que abrazos y no balazos.

Sí, que la venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena.

Pero ¿qué privilegios tiene la señora para que el presidente, el comandante Supremo de las Fuerzas Armadas, hasta descienda de su camioneta y vaya a saludarla a su vehículo?

Es una falta de respeto para las 300 mil víctimas de la guerra que Felipe Calderón declaró al crimen y al narcotráfico y que hoy continúa.

Es un agravio para los familiares de esas víctimas, para las mujeres que marcharon apenas el 10 de marzo contra los feminicidios y para el clan LeBaron, al que se negó a recibir en Palacio Nacional después de que el crimen ejecutó a nueve de sus familiares en Sonora.

Y que quede claro, porque en las redes circula la versión de que se criminaliza a la señora Consuelo Loera Pérez, a quien la justicia no investiga ni le ha formulado cargos.

Pero se equivocan.

Y más aún, dejarse abrazar por el abogado de la familia, quien en el video se ve cómo lo acompaña, como si existiera gran confianza.

El saludo no debió ser, porque envía una mala señal.

¿Qué dice la carta (segunda) que doña Chelo entregó a Andrés Manuel?

Que le ayude, porque en la primera -cuando también se lo pidió- se la negaron. Quiere la intervención del gobierno federal para obtener una visa humanitaria y ver a su hijo.

Hace cinco años que no lo ve.

Andrés Manuel dice que lo volvería a hacer.

 

El Carnal vicepresidente

Marcelo Ebrard es el hombre fuerte del gabinete.

El canciller mexicano es el vicepresidente de facto.

Más que un secretario de Gobernación.

Olga Sánchez Cordero una vez más fue relegada. Olvidada.

Ebrard fue comisionado cuando Donald Trump exigió que México detuviera las caravanas de centroamericanos y amenazaba con incrementar los aranceles a los productos mexicanos.

El secretario de Relaciones Exteriores, amigo de Andrés Manuel López Obrador, encabezó ayer al dream team en el anuncio de la emergencia sanitaria y de nuevas medidas de restricción para evitar que la epidemia de coronavirus se dispare y sea incontenible.

Hubiera sido bueno que Andrés Manuel la hubiese dirigido y que el mensaje lo hubiera dado él, como jefe del Ejecutivo y como comandante supremo de las Fuerzas Armadas.

Pero no.

Envió a su carnal, quien sabe perfectamente que es el candidato natural para sucederle en 2024.

Ha sido comisionado en asuntos claves, de Estado.

Ebrard fue enviado a la cumbre del G20 en Osaka, Japón, el año pasado donde se encontró con  Trump y se tomó la foto que no dudó en tuitear para que el mundo lo viera y sus adversarios en el equipo presidencial se retorcieran de envidia.

Y por eso, también, se encargó de la crisis con Estados Unidos por la matanza de nueve integrantes de la familia LeBaron, cuando Trump amenazó con clasificar como terroristas a los narcos mexicanos.

Ebrard es el candidato de Andrés Manuel, porque no olvida que éste le cedió la candidatura presidencial en 2012, cuando perdió con Enrique Peña Nieto por los billones de pesos que el PRI y Felipe Calderón, en contubernio con el mexiquense, metieron para ganar.

Entonces, el carnal se hizo a un lado al aceptar una presunta derrota en la encuesta, esa que hoy utiliza Andrés Manuel para todo.

México está en emergencia sanitaria, lo que no significa, dijo Ebrard junto al subsecretario de Salud, Hugo López-Gatell, tal como estaba previsto en los cálculos matemáticos.

Ambos trabajaron juntos en la epidemia de influenza H1N1 de 2009, cuando Ebrard era jefe de gobierno de la Ciudad de México y López-Gatell llevaba las estadísticas en la misma Secretaría de Salud.

¡Ah!, y el secretario de Salud, Jorge Alcocer, sí habla. Ayer lo hizo.

Viene la etapa crítica. De mayor contagio y de multiplicación de casos, porque son catorce días de incubación y es, vuelvo a las proyecciones matemáticas, este el momento y hasta el 30 de abril y principios de mayo, más crítico.

 

Vámonos: El IMSS se ha puesto las pilas y relanza el programa receta resurtible. Estrellita en la frente para su director, Zoé Robledo.

 

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