Prevén más caravanas migrantes pese a riesgos

GUATEMALA.- Pese a las amenazas del presidente Donald Trump, la migración de centroamericanos se visibilizó en 2018 con caravanas masivas que desafiaron las amenazas del gobernante y avanzaron hasta las puertas de Estados Unidos, donde permanecen en una situación incierta.

El endurecimiento de la política estadunidense no desalentó la migración irregular centroamericana, que en 2018 mostró un nuevo rostro: el de las “movilizaciones masivas” a la vista y no en grupos de personas bajo el mando de “coyotes” o traficantes de personas, según investigadores sociales.

“Con esta manera de migrar, colectiva, encontraron una opción de seguridad y de protección”, y evitaron los altos costos del pago a los traficantes de personas, dijo a Notimex la directora de la Maestría en Desarrollo de la Universidad del Valle de Guatemala, Aracely Martínez.

La caravana de migrantes centroamericanos comenzó el 13 de octubre pasado en San Pedro Sula (Honduras), con una caminata por Guatemala. Al grupo inicial se unieron migrantes de los países del Triángulo Norte Centroamericano, integrado por Guatemala, El Salvador y Honduras.

El objetivo de la movilización -de unas 10 mil personas-, fue llegar a la frontera de México con Estados Unidos. Desde noviembre pasado, cientos de migrantes centroamericanos permanecen en Tijuana, en el estado mexicano de Baja California, con el propósito de ingresar a territorio estadunidense.

“Celebramos los esfuerzos que hace México para buscar con los países centroamericanos respuestas estructurales” a la migración, dijo a Notimex Jorge Peraza Breedy, jefe de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) en Guatemala, El Salvador y Honduras.

Destacó la iniciativa mexicana del nuevo gobierno de acordar acciones con los países involucrados para atender las causas estructurales que motivan la migración irregular y no quedarse en las situaciones coyunturales.

Por su parte, Martínez consideró probable que, pese a la amenaza del presidente Trump de utilizar a las fuerzas armadas contra los grupos que pretenden ingresar a Estados Unidos en forma ilegal, “las caravanas de migrantes centroamericanos, persistirán”.

“Son poblaciones que no tienen nada que perder, tradicionalmente excluidas”, entonces es posible que se arriesguen en busca de bienestar para sus familias, indicó la académica.

Estimó que los gobiernos de Guatemala, El Salvador y Honduras tienen responsabilidad en el fenómeno de la migración irregular hacia Estados Unidos.

Esos gobiernos “ocupados en mantener el poder político, descuidan la atención de los problemas sociales y no atacan las causas estructurales de flagelos como la pobreza, violencia, exclusión”.

“El sistema –en Guatemala, El Salvador y Honduras- está corrompido y las instituciones tan debilitadas que los gobiernos no permiten una perspectiva de seguridad humana y del derecho a migrar, y optan por un enfoque militar o de represión”, aseveró.

El presidente Trump, que exige a congresistas presupuesto para la construcción de un muro en la frontera con México que contenga los flujos de migrantes, consideró la llegada de los centroamericanos –civiles desarmados- como una “invasión” a Estados Unidos y reforzó la seguridad fronteriza.

El éxodo “no visible” de centroamericanos en busca de oportunidades continúa. Al margen de las caravanas, miles de migrantes guatemaltecos, salvadoreños y hondureños son detenidos cada mes al intentar cruzar a Estados Unidos de manera clandestina.

Walter Menchú, especialista en temas de seguridad, del privado Centro de Investigaciones Económicas Nacionales, dijo a Notimex que con todos los peligros y las advertencias de Trump, las oleadas de migrantes seguirán.

Con países con tantos problemas económicos y de violencia, y la “insuficiente respuesta de los gobiernos a sus necesidades”, los migrantes centroamericanos continuarán en su intento de buscar mejores horizontes en Estados Unidos, afirmó.