¡Que locura!

En medio de una espesa bruma se filtra una radiante luz iluminando almas… hay a quienes les llaman orates que mienten o viven dentro de sí fantasías inimaginables… Danny Sanjose -así lo pronuncia sin acento- navega en un Amor para loquitos.

“El amor sí es una locura y a veces esa locura nos lleva al amor, es por ambos contextos, en lo personal sí llegué a volverme loco de amor hace varios años pero creo ya se me curó”.

Dentro de ese desquiciamiento quizá haya un punto de razonamiento.

“Tal vez pero sí la gente no lo hace con locura -sin llegar al suicidio- no hay pasión, entonces si hay quien incluso se llega a cambiar de país o algo parecido”.

Posible o probablemente hoy el ser normar es extraño.

“Cada persona es diferente cada quien tiene dentro de sí mismo un loco y un cuerdo, es un juego de dos papeles”.

Se dice que el ser humano tiene diferentes facetas.

“En efecto somos así con varias maneras, en mí hay como siete distintas”.

Desde luego una es quien se encuentra sobre el escenario, otra en vida privada.

“Me quedo con ambos para vivir porque estamos conectados artista y humano”.

Interesante laberinto ¿hay salida?.

“Encontrarnos es la única forma de ser uno mismo”.

No hay cordura ni locura, simplemente un alma caminando libre…