Realidad hecha fantasía

Comienzan los ensayos de lo que será Los Miserables, el nuevo musical de OCESA Teatro en donde la calidad vocal de los actores es de primer nivel

En unos mágicos instantes todo estaba cambiando… la oscuridad se desvanecía para que una nueva luz emergiera desde el fondo de un corazón atribulado… ese espíritu emanaba paz pese a haber vivido momentos sinuosos… la historia de un ser humano cambiaría para siempre el rumbo de su devenir… Les Miserábles a partir del veintidós del próximo marzo en el Teatro Telmex…

El siempre entrañable cuán notabilísimo escritor de la Galia, Víctor Hugo, hizo nacer durante mil ochocientos sesenta y dos esta maravillosa novela que plantea el razonamiento entre bueno o malo, una visión acerca de la ley, una arista política, una pincelada ética, todo ello transmutado a un maravilloso musical puesto en escena.

La historia de Jean Valjean -inspirada en el célebre criminal redimido Vidocq- muestra lo implacable que puede ser un acto de justicia pues el hombre pasa diecinueve años encarcelado por haber sustraído pan de manera ilegal; por suerte con ayuda de un obispo logra comenzar a caminar nuevamente, aunque sea perseguido por su némesis, el inspector de policía, Javert.

Se puede observar la lucha idealista juvenil en la Francia de dos siglos atrás, así como -desde luego- a Valjean convertido en Monsieur Madelein, una nueva identidad para una nueva manera de recomenzar a existir.

El teatro tiene -por antonomasia- poder transmutar la realidad en fantasía, obviamente en este caso no es la excepción, todo lo contrario reafirma esa magia enmarcada por un arte escénico contundente lo mismo que la plástica coreográfica altamente atractiva.

Eso sí, como labor es titánica, ensayos extenuantes, preparativos interminable, correcciones, afinamiento en detalles con la finalidad de presentar ante miles de miradas, no solamente una historia también un espectáculos que haga vibrar corazones, inquietar espíritus, alegrar mentes; Les Miserábles lo logra sobradamente.

El tener la posibilidad de observar parte de esta agobiante tarea traslada a una isla imaginada llama precisamente imaginación, los cánticos, iluminación, orquestación, vestuario, ambientación, un cúmulo de aspectos que hacen posible estar por un lapso en ese Paris de mil ochocientos sesenta y dos.

Las puestas en escena musicales poseen el plus de un encanto sumamente especial, a través del arte de Euterpe fascinan a quienes aman a el teatro, los rostros emblemáticos de comedia y tragedia -símbolo perene del histrionismo- solamente pueden sonreír ante tal alarde de magnificencia que no arrogancia.

Les Miserábles ha volado a través de épocas traspasando barreras de tiempo, espacio, muros idiosincrásicos, moldes costumbristas… continúa vigente siendo una realidad hecha fantasía. (TEPEPA)

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