Rechaza las acusaciones

TEHERÁN.- El Gobierno de Irán negó este domingo las acusaciones israelíes de haber atacado el buque cisterna “Mercer Street”, gestionado por una empresa del israelí Eyal Ofer,  en el mar Arábigo, ataque que el pasado jueves se saldó con la muerte de dos miembros de la tripulación.

En su habitual rueda de prensa semanal el portavoz del Ministerio iraní de Exteriores, Saíd Jatibzade, calificó de “infundadas” las acusaciones del ministro israelí de Exteriores, Yair Lapid, de que Irán estaba detrás del ataque.

Jatibzadeh, en la primera reacción oficial iraní tras el ataque y la directa acusación del gobierno israelí, dijo que “la existencia ilegítima del régimen sionista debe detener las acusaciones contra Irán” y subrayó que “no es la primera vez que el régimen ocupante de Quds (Jerusalén) atribuye tales acusaciones a la República Islámica”.

“La responsabilidad de la situación actual recae en quienes abrieron la puerta al régimen sionista en la región”, declaró Jatibzade.

Ante las amenazas de Israel de responder al ataque contra el buque cisterna,  el portavoz iraní aseguró que su país “no vacilará ni un momento en defender los intereses de su gente y la seguridad nacional de Irán”.

El ministro de Exteriores israelí, Yair Lapid, ha responsabilizado a Irán del ataque contra el buque cisterna y el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), encargado de las operaciones militares en Oriente Medio, explicó en un comunicado que artificieros de la Armada estadounidense abordaron el buque atacado y que “los primeros indicios apuntan a un ataque estilo dron”.

El barco, llamado “Mercer Street” y de propiedad japonesa, es operado por la empresa Zodiac Maritime, del multimillonario israelí Eyal Ofer y fue atacado en la noche del jueves cuando estaba en el norte del océano Índico con rumbo hacia Fuyaira (Emiratos Árabes Unidos) sin carga a bordo, según informó Zodiac en un comunicado. (EFE)