Reformas constitucionales, como pilares de una nueva etapa democrática: Hugo Aguilar

El presidente de la Suprema Corte de Justicia aseguró que la reforma judicial otorgó legitimidad social a quienes integran el Poder Judicial y fortaleció su vínculo con la soberanía popular



En la conmemoración del 109 aniversario de la Constitución, el presidente de la Suprema Corte, Hugo Aguilar Ortiz, destacó el reconocimiento de los pueblos indígenas y afromexicanos, la igualdad sustantiva y la reforma judicial como pilares de una nueva etapa democrática que otorgó legitimidad social al Poder Judicial y reafirmó el carácter pluricultural del país.

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El presidente de la Corte aseguró que la reforma judicial, que otorgó legitimidad social a quienes integran el Poder Judicial y fortaleció su vínculo con la soberanía popular.

Indicó que esa transformación puso fin a una etapa en la que la justicia benefició a minorías y abrió un proceso para edificar un sistema judicial cercano a la ciudadanía, con diálogo, transparencia e independencia.

Aguilar Ortiz sostuvo que el nuevo Poder Judicial no implica retrocesos ni incertidumbre, sino una etapa de reconciliación institucional basada en la autonomía judicial y la honestidad pública.

Afirmó que, a 109 años de su promulgación, la Constitución recuperó su vocación democrática y su sentido social mediante reformas recientes que reconocieron la composición pluricultural del país.

Entre esas modificaciones destacó la reforma de 2024 que reconoce a los pueblos indígenas y afromexicanos como sujetos de derecho público, lo que redefinió la relación del Estado con sus culturas, identidades e historias.

Señaló que la presidenta Claudia Sheinbaum anunció el impulso de una ley general para garantizar la aplicación de esa reforma, lo que abriría un precedente jurídico sin antecedentes en la historia nacional.

Otra reforma mencionada correspondió a la igualdad sustantiva entre mujeres y hombres, la cual establece la obligación del Estado de construir una justicia material que trascendiera todos los ámbitos de la vida social.

Con un discurso inicial en mixteco, que dijo es su lengua materna, Aguilar Ortiz marcó un momento simbólico al colocar a una de las 68 lenguas indígenas en el centro del acto solemne del Estado mexicano.

Desde el Teatro de la República en Querétaro, señaló que ese hecho evidencia una transformación histórica en la relación entre la Constitución y la sociedad, al permitir que los pueblos indígenas y afromexicanos se reconozcan plenamente en el texto constitucional como parte viva de la nación.

El ministro recordó que la Carta Magna no siempre reflejó la diversidad del país, al señalar que la Constitución de 1824 priorizó la independencia sin atender la pluralidad cultural que caracterizaba al territorio nacional.

Indicó que la Constitución de 1857 fortaleció la división de poderes y restauró la República, aunque tampoco incorporó de manera plena la realidad social y cultural de la población mexicana.

Expuso que la Constitución de 1917 respondió a las demandas sociales surgidas tras la Revolución, al consagrar derechos obreros, campesinos y sociales, lo que la convirtió en una de las cartas magnas más avanzadas de su tiempo.

Citando al constituyente Alfonso Cravioto, subrayó que la Revolución mexicana logró colocar en la Constitución derechos sociales inéditos, lo que otorgó a México un lugar destacado en la historia constitucional comparada.

Al cerrar su mensaje, evocó a Benito Juárez al afirmar que la Constitución permanece como guía del país frente a los retos internos y las amenazas externas, al tiempo que celebró un nuevo aniversario del orden constitucional mexicano.