Salida de capitales complica mantener baja la inflación

Asegura el Banco de México

El gobernador del banco central de México, Alejandro Díaz de León, dijo que la “importante” salida capitales registrada en el contexto de la pandemia puede hacer más complejo tanto el ajuste de los mercados financieros, como mantener la inflación baja y estable.

En un podcast publicado por el grupo mexicano Banorte el miércoles, Díaz de León explicó que, a diferencia de otras economías en las que la inflación bajó, en México se ubica por arriba de la meta de un 3%, lo que “ha hecho más limitado el espacio” para los ajustes de política monetaria.

Actualmente la tasa de interés referencial se ubica en un 4.25%, el mismo nivel de junio de 2016.

Díaz de León indicó por otro lado que el periodo que viene será más retador, ya que “podemos identificar con algunos sectores como el turismo y algunos servicios en particular, (que) las afectaciones pueden ser un reto mucho mayor y de mayor persistencia”.

Asimismo, dijo que la demanda externa, principalmente la que proviene de Estados Unidos, ha contribuido a la recuperación del país, en particular por el lado de la producción manufacturera a través de las exportaciones, pero al ver los datos de consumo disponibles, “éstos vienen recuperándose a un ritmo menor del que lo viene haciendo la producción”.

Al hablar para para Norte Económico, del Grupo Financiero Banorte, el gobernador del Banxico explicó que en la primera etapa de recuperación, el sólo hecho de que las actividades financieras pasaran de una situación de suspensión de actividades a una de reinicio de actividades, automáticamente tiene un efecto directo y súbito sobre los niveles de producción, pero eso es lo que domina en los meses inmediatos posteriores a la afectación.

De ahí que, “la segunda etapa de la recuperación es la que yo creo que puede ser más retadora. Se tiene que identificar cuál es el balance entre las afectaciones un poco más permanentes asociadas a la pandemia.

“Podemos identificar con algunos sectores como el turismo y algunos servicios en particular, las afectaciones pueden ser un reto mucho mayor y de mayor persistencia, y cómo éstas también van a interactuar con los diferentes elementos de soporte por el lado del gasto, ya sea hacia consumo y las empresas”, comentó.

Díaz de León señaló que la primera etapa ha sido de rebote y de inflexión, asociada al regreso a la actividad productiva, pero “la gran pregunta hacia adelante, la gran incertidumbre, es cuál será el vigor y el dinamismo que tenga la demanda agregada”.

Recordó que las acciones para estimular economía ante el Covid-19 han dependido de las capacidades de cada país, por lo que en México, las del instituto central estuvieron encaminadas a proveer liquidez, a lo largo de toda la cadena crediticia, a fin de que pueda funcionar mejor el sistema financiero.

No obstante, aclaró que las facilidades del banco central, a diferencia de las que pueden adoptar los Tesoros o los Ministerios de Hacienda, son liquidez contra garantías, contra colateral, y no necesariamente son este tipo de facilidades que pueden ser de garantías crediticias o de que puedan absorber de alguna otra manera pérdidas, pues ello recae en las facultades de los Tesoros como la Fed en Estados Unidos.