Con el objetivo de asegurar una visión de largo plazo, mayor inversión pública y crecimiento económico con justicia social, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció que enviará a la Cámara de Diputados una iniciativa de ley para dotar de marco jurídico al Plan de Inversión en Infraestructura y al Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión, instancia que encabezará la propia mandataria y que concentrará la coordinación de las inversiones públicas y mixtas del país.
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El Consejo de Planeación Estratégica de la Inversión permitirá articular la coordinación entre dependencias federales, ordenando las inversiones públicas y mixtas bajo criterios técnicos y sociales.
Durante la conferencia matutina en Palacio Nacional, Sheinbaum explicó que la iniciativa busca construir una visión de largo plazo en materia de desarrollo, estableciendo reglas claras para planear, ejecutar y evaluar los proyectos estratégicos, garantizando un marco institucional estable que trascienda coyunturas y asegure la continuidad de las decisiones de inversión.
El Plan de Inversión en Infraestructura contempla esquemas públicos y mixtos con una meta acumulada de 5.6 billones de pesos, orientados a ocho sectores estratégicos, dentro de una estrategia de desarrollo económico con énfasis en bienestar social y sustentabilidad.
La presidenta reafirmó que la inversión pública será clave para detonar el crecimiento en México, impulsando esquemas mixtos con la iniciativa privada para generar riqueza con justicia social, bienestar y desarrollo sustentable.
Sheinbaum detalló que la inversión pública en infraestructura tiene un impacto directo en el crecimiento económico: este año, el gobierno federal destinó 1 billón de pesos a programas de bienestar y alrededor de 900 mil millones de pesos a infraestructura, a lo que se sumaron 722 mil millones de pesos adicionales bajo el nuevo esquema, equivalentes a 2% del PIB.
La mandataria destacó que, a diferencia de décadas pasadas, el enfoque actual combina expansión económica con justicia social, priorizando obras de carreteras, acceso a agua potable, producción de energía y desarrollo regional, con el objetivo de generar bienestar y reducir desigualdades.
Asimismo, subrayó que la inversión pública funciona como detonante de la inversión privada, citando que proyectos de infraestructura básica, como caminos rurales, han mejorado la conectividad de comunidades, facilitado la comercialización de productos del campo y tenido impactos directos en el desarrollo regional y los ingresos de las familias.




