Al respaldar el posicionamiento de Ariadna Montiel sobre negar candidaturas a personas con antecedentes de corrupción, incluso si ganan encuestas internas, la presidenta Claudia Sheinbaum vinculó esta decisión con la línea política del gobierno federal.
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“No se protege a nadie”, afirmó la mandataria al referirse a casos en los que se acrediten actos de corrupción o vínculos con la delincuencia.
El pronunciamiento ocurrió tras la definición de la nueva dirigencia de Morena de establecer filtros obligatorios en la selección de candidaturas. La presidenta indicó que corresponde al partido aplicar estos criterios y dar continuidad a los mecanismos internos que ya se habían establecido.
Sheinbaum señaló que el combate a la corrupción es un principio que guía tanto al gobierno como al movimiento político y que cualquier señalamiento debe resolverse conforme a la ley y mediante las instancias correspondientes.
La mandataria sostuvo que la responsabilidad de determinar conductas ilícitas recae en las autoridades de procuración de justicia, mientras que el partido debe garantizar que sus procesos internos excluyan a perfiles con antecedentes irregulares.
“El movimiento llegó para acabar con el régimen de corrupción y privilegios”, indicó al referirse a la base política que sustenta las decisiones actuales.
El gobierno federal reiteró que la actuación institucional se mantiene bajo el principio de no prejuzgar, pero con la obligación de proceder legalmente cuando existan pruebas.
La presidenta vinculó esta postura con los principios de “no robar, no mentir y no traicionar”, como eje de la acción pública y de la selección de perfiles políticos.
Con ello se consolida un criterio político que condiciona las candidaturas en Morena a la ausencia de antecedentes de corrupción, con respaldo del Ejecutivo federal y aplicación interna del partido.

Foto: Cuartoscuro.com 







