Sigue resistencia de vecinos de Narvarte y del Valle a ampliación del Metrobús; llevan más de 1,500 firmas para el Instituto Electoral local

No obstante que el gobierno capitalino afirmó que los trabajos para la ampliación de la línea 3 del Metrobús “ya iniciaron y continuarán”, vecinos de las colonias Narvarte poniente y oriente, así como de la Del Valle, exigen a la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Claudia Sheinbaum Pardo dar solución a su negativa para que se lleven a cabo dichas obras, que van sobre avenida Cuauhtémoc y que esta administración prevé lleguen hasta Xoco.

Aseguraron, además, que fue el Gobierno la instancia que rompió la mesa de diálogo, que se instaló a finales de septiembre pasado, al tratar de dar madruguete a los vecinos, aprovechándose de las fiestas de Noche Buena y Navidad, para tratar de iniciar los trabajos de manera subrepticia la madrugada del martes, –sin documentos oficiales que así lo indicaran-, y sin dar el aviso preventivo, como suele hacer el GCDMX, a los vecinos y a los automovilistas que transitan por esta que es una vía primaria.

Lo mismo trataron de hacer los trabajadores de la empresa Cemex el miércoles que, al ver a los vecinos apostados, lo que hicieron fue irse hacia avenida Eugenia y Cuautémoc para iniciar la ruptura del pavimento que apenas se aplicó hace unos dos años, lugar en donde entonces, según dice la mandataria local, se iniciaron los trabajos de ampliación.

Indicaron que ya recaban las mil 500 firmas que, mínimo, requiere el Instituto Electoral local para que se lleve a cabo una consulta sobre esta megaobra, “porque aunque sea la ampliación de un servicio, ello requiere de una obra de gran magnitud”, señalaron los vecinos a Ovaciones.

De ahí que, sostuvieron, la Jefa de Gobierno debe cumplir con lo dicho por ella el pasado 17 de diciembre, de que cualquier obra de gran magnitud deberá contar con la aprobación de los vecinos de la zona.

Y es que en esa fecha, la Secretaría de Medio Ambiente de la Ciudad de México presentó el modelo de consulta pública para grandes construcciones, como una respuesta al compromiso de la presente administración para que cualquier gran desarrollo tome en cuenta la opinión de las y los vecinos.

Se aseguró que lo anterior se trata de un proceso ordenado y sistemático para presentar el proyecto y obtener la opinión de las personas habitantes y usuarias del área de influencia sobre los impactos generados y la manera de atenderlos.
Asimismo, se explicó que el objetivo es que antes de que las autoridades emitan la autorización de impacto ambiental y urbano para una gran obra, se establecerán mesas de diálogo para obtener opinión de los habitantes de la zona sobre los impactos generados para llegar a un acuerdo.

Los vecinos de las zonas que se varían afectadas o que ya están siendo impactadas por las obras, señalaron además que en estos momentos son los mismos elementos policiacos los que, por orden del Gobierno central están “vigilando” a los vecinos, pero también están entorpeciendo el tránsito, por ejemplo, de las ambulancias, al tener las patrullas en un carril que tendría que estar libre para ello, ya que las movelas de Cemex están obstruyendo al menos dos carriles de la vialidad y no hay siquiera señalamiento o protocolos de Protección Civil para que las ambulancias sepan qué carril tomar.

Es más, al estar en el lugar donde se ubica la carpa de los vecinos que recaban las firmas, al menos en 15 minutos pasaron alrededor de cinco ambulancias y los operadores de ellas levantaron el pulgar a los vecinos en señal de agradecimiento por indicarles el paso y por el movimiento que llevan a cabo.

Y es que avenida Cuauhtémoc es una zona de paso constante de patrullas, pero de ambulancias principalmente, ya que en sus alrededores hay al menos cuatro centros hospitalarios de gran magnitud como el Centro Médico Nacional Siglo XXI, el Hospital General Regional de Zona 1 doctor Carlos Mac Gregor Sánchez Navarro, el Hospital Gabriel Mancera, todos ellos del IMSS, así como la Clínica de Especialidades del Valle y la Clínica de la Mujer.

Asimismo, decenas de automovilistas que transitaban hacia el sur por avenida Cuauhtémoc decidían orillarse para dar su firma de apoyo para el “no a las obras del Metrobús en Cuauhtémoc”.

Los vecinos indicaron que no están dispuestos a hablar con funcionarios o trabajadores que no tienen capacidad de decisión o, como sucedió, que quieren ostentar documentación que ni siquiera está vigente.

De igual forma, acusaron que en esta situación, el alcalde de Benito Juárez, Santiago Taboada, no se ha ni siquiera acercado a los vecinos, “no ha hecho nada al respecto”.

Señalaron que será este sábado cuando los vecinos del corredor Cuauhtémoc podrían decidir las acciones a tomar en los próximos días, pues reiteraron que Xola o Eje 4 Sur está completamente saturado, al igual que las calles aledañas a Plaza Delta, “es un polígono de la ciudad que está completamente saturado, ya no caben más autos. Por lo que si se hace el Metrobús colapsaría la movilidad de 14 colonias de Benito Juárez”.

Ayer mismo, Claudia Sheinbaum aseguró que se continuará con la ampliación en la Línea 3 del Metrobús, debido a que ya iniciaron las obras.

Dijo que se atiende a los vecinos que se oponen a las obras, sin embargo, el primer tramo de la ampliación “fue aprobado en una consulta ciudadana”, que dijeron los vecinos, la consulta hecha por la Secretaría de Movilidad “fue amañada porque fue vía internet” y muchos ni siquiera se enteraron.

La mandataria local sostuvo que “hasta ahora hay diálogo con quienes se oponen a la construcción, pero la mayoría de la gente de la consulta estuvo de acuerdo con el Metrobús, así que vamos a seguir con las obras. Hoy ya iniciaron.

“Siempre se ofreció el diálogo, la mesa de trabajo. Hubo ya una consulta. Por lo pronto va hasta el Eje 8 la Línea 3, y después ya se verá la siguiente parte”, dijo, al tiempo que observó, no se aplicó el protocolo para  bloqueos en avenidas porque no fue afectada la circulación vial.

Pero mientras, entrada la noche de ayer, los policías apostados en las inmediaciones de avenida Cuauhtémoc y Xola, aprovecharon para tratar de quitar  a los vecinos ahí apostados, sin dar argumentos de por qué los trataban de quitar, suscitándose algunos jaloneos.