Sin pestañas postizas, agobiada, sudorosa, a punto de llorar…

Se quedaron esperando al mandatario. Con respeto. Ordenados. En calma. Con esperanza.

Sobre todo, eso, con esperanza.

Los pobres entre los pobres, damnificados por un sismo, sin techo, querían pedirle apoyo al presidente Peña.

Después de visitar la pequeña comunidad pesquera de Paredón, Peña Nieto viajó en helicóptero a Tuxtla Gutiérrez, para encabezar una reunión. Y en Cintalapa se avisó que no llegaría.

Antes pidió, a los pobres entre los pobres, que le “echaran ganas”.

En Chiapas, hay que tenerlo presente siempre, vive en situación de pobreza el 77 % de su población. En Chiapas se declaró la única guerra contra el Estado Mexicano de la época moderna, que, además, sigue vigente.

Los chiapanecos que se quedaron esperando a Peña Nieto no les tiraron cohetones a los helicópteros.

En Chiapas un sismo vino a quitar el humilde techo a más de 40 mil familias. Distribuidas en todo el Estado. Que son muchas. Y frente a la desgracia, el gobernador, el “güerito” Velasco, agarró de la mano a su esposa para, literalmente, compartir todo el dolor, toda la angustia con los desamparados. Con su cuota de frustración.

¿Cuánto puede solucionar sus problemas el gobernador constitucional de Chiapas, entidad que libremente eligió formar parte de nuestro país? Supongo que habría que preguntarles a los diputados que decidieron, el año pasado, reducir su presupuesto para “favorecer” otros proyectos políticos más convenientes.

El Partido Verde, al que pertenece Velasco Coello, ya anunció que no irá en la misma fórmula que el PRI en las boletas para elegir Presidente de la República en el 2018.

¿Eso importa frente a los damnificados?

Lo cierto, incuestionable, es que el gobierno de Manuel Velasco ha logrado atemperar la miseria, darle salida a una buena parte de las muchas angustias de cientos de miles de chiapanecos. Gran contraste con los priistas en la cárcel. El suyo ha sido un gobierno sin excesos, sin escándalos, sin señalamientos públicos.

De la mano de su esposa, que sigue siendo una cantante muy famosa, Anahi, el gobernador se trasladó de inmediato a los municipios más afectados. Y no han dejado, ambos, de estar presentes, juntos, solidarios, de verdad.

La autenticidad es algo que percibe la gente. No olvidemos la inmensa votación que tuvo Velasco Coello.

Se trata de dinero. Definitivo. Y Chiapas necesita ese dinero. Necesita de la decisión política de la federación para que haya un poco de justicia, un mínimo de atención a los más vulnerables. ¿Interesa Chiapas, interesa Velasco Coello a la federación en el umbral de un año electoral?

¿Los votos de Chiapas serán para el PRI, para el VERDE, para el candidato que tenga el apoyo del gobernador? ¿Eso es lo que están pensando?

Que grave, que gravísimo ha sido siempre para Chiapas, que las razones políticas del centro se atraviesen frente a sus inmensas necesidades.

México no será un país justo mientras no haya verdaderos esfuerzos para igualar a los más pobres entre los pobres con el resto de los mexicanos.

¿Le “echa ganas” Manuel Velasco Coello? ¿Es que, a estas alturas de la historia, alguien duda de lo mucho que la gente humilde lo quiere?… Por algo será.

La imagen a guardar, motivo de críticas feroces, es la de una mujer vulnerable, despeinada, sin maquillaje, afectada por el dolor generalizado. Una cantante popular que contestaba a sus más de un millón de seguidores en redes sociales que estaba así, como ellos no la querían ver, porque era más importante intentar ayudar a la gente. Eso fue lo que dijo Anahi. Y sospechosamente la lapidaron.

Si se hubiese puesto una chamarra, un chaleco de color rojo, las pestañas postizas bien pegadas, con 10 camarógrafos y 20 fotógrafos a su servicio, 40 ayudantes “empacando” la “ayuda”… o una blusa típica para parecer humilde pese a los departamentos comprados en Nueva York por millones de dólares…

El sudor, el cansancio, el agobio físico, la ropa arrugada, el gesto desesperado de Anahi, muestran la inmensa distancia entre el México real y el país de los discursos oficiales donde todos quisiéramos vivir.

La pregunta es cuánto están, en las oficinas políticas-futuristas del centro del país, dispuestos a ayudar a los más pobres entre los pobres… dispuestos a mirar la realidad…

En Twitter: @isabelarvide Blog: EstadoMayor.mx Blog: CambioQRR.com

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