“Soy de hablar y silbar mucho. Lo seguiré haciendo”

Javier Aguirre, genio y figura…

Frente al Barcelona salió expulsado por imitar el silbato del árbitro

MADRID (EFE).- El mexicano Javier Aguirre, entrenador del Leganés, analizó la expulsión que sufrió en el tramo final del duelo contra el Barcelona disputado en el Camp Nou por ‘imitar el silbido arbitral’.

“Yo tengo 40 años de profesional en los campos, como jugador, ayudante de entrenador y entrenador. Soy de hablar y de silbar mucho. Lo he hecho toda mi vida. Lo seguiré haciendo. El árbitro consideró que le afectaba en el 95′. Y me echó. El acta que hubo una advertencia y ya está. Yo no recuerdo haber sido advertido… pero tampoco me importa. Yo seguiré haciendo mi trabajo lo mejor que pueda. Cuando vea alguna injusticia, la manifestaré”, dijo.

“Hay jugadores que silban muchísimo y el que está abajo lo sabe. Los hay que gritan, que fingen, o que en el área, hemos visto, que te ponen un brazo en el hombro y te tocas la cara. Bueno… eso es la labor del árbitro. No la apruebo, ni desapruebo. La respeto. Si él cree que silbarle a mis jugadores era motivo suficiente para irme a la ducha, ya está. Se acabó. Asumir el castigo, que es un partido, y mirar para adelante”, añadió.

 

SIN QUEJAS

Asimismo comentó el penalti que desencadenó el segundo gol azulgrana: “Tampoco hablo porque él lo vio. Y ya está. Y si lo tiene claro, adelante. No hay más que hablar. Respeto profundamente a los árbitros. Y ahora que estamos todos en silencio, lo ves, que la gente le habla, le dice, están intentándole sacar provecho. Y ellos están solos”.

“Yo les escucho permanentemente… pobres. Penalti… pues penalti… si no hubiera sido, no lo hubiera pitado. No creo que ellos traten de perjudicar a alguien. Viendo los partidos que hemos jugado, Braithwaite, en Valladolid, hubo una jugada muy clara en el área, que el mismo árbitro del otro día, consideró que no era… y ya está. No hay nada más que decir. Son interpretaciones. Tengo credibilidad en los árbitros. Es muy complicado”, completó.

 

NO ES DE MERECER

Preguntado acerca de si merecieron más en su último choque, apuntó: “Los merecimientos es difícil contabilizarlos. Merecer… uno tiene lo que hace en el campo. Le pasó al Barça como le pasó al Valladolid, por más que busquemos matizar o paliativos. Nosotros, particularmente, desde que llegué, he tratado de ser autocrítico y no lamentarme. No pierdo tiempo en llorar o quejarme. Y más ahora, con esta velocidad de partidos… No cambia. Un partido no cambia porque un entrenador se queje. Quedas como un débil y un perdedor”, opinó.