Suman 121 mil las viviendas 
dañadas en Oaxaca y Chiapas

Como consecuencia del terremoto del pasado 7 de septiembre y los siguientes temblores durante ese mismo mes, 121 mil 701 viviendas resultaron afectadas en diversos municipios de los estados de Chiapas y Oaxaca, de acuerdo al censo que llevó a cabo la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu).

Al presentar el “Censo de Viviendas y Acciones para la Reconstrucción. Transparencia y Rendición de Cuentas”, que encabezó la titular de la dependencia, Rosario Robles, el director general de Operación y Sistemas del Registro Agrario Nacional, José Luis Berrospe Martínez, precisó que de ese total, 63 mil 335 fueron en Oaxaca y 58 mil 366 en Chiapas.

De su parte, Robles Berlanga aseguró que avanza la entrega de dos modalidades de tarjetas a través de Bansefi a favor de las familias afectadas; una contiene 15 mil pesos en efectivo para las personas cuya casa tuvo sólo daño parcial.

En tanto que para las personas que tuvieron viviendas con daño total el monto es de 120 mil pesos, divididos en dos tarjetas  que en cuatro ministraciones tendrán 120 mil pesos, de los cuales 20 por ciento es para el pago de mano de obra y 80 por ciento para la compra de material de construcción.

Hasta ayer, en Oaxaca se han entregado 11 mil 923 tarjetas, y en Chiapas, el número asciende a 11 mil, de acuerdo al conteo diario que hace el Bansefi.

La responsable de las acciones para la reconstrucción en Oaxaca, recordó que la instrucción presidencial es que el apoyo en ambas entidades continúe fluyendo, para hacer un balance en enero del próximo año, aunque habrá un balance parcial este viernes cuando se reúna el gabinete con el presidente Enrique Peña.

Dio a conocer que la Sociedad Hipotecaria Federal puso a disposición de los afectados créditos por cien mil pesos, con tasas preferenciales de 7.0 por ciento, a pagar en cinco años.

Destacó el trabajo de siete mil brigadistas en el proceso de conformación del censo las casas, el cual se hizo en tiempo récord y permitió identificar a quienes resultaron verdaderamente afectados, para dar paso a la limpieza y a la entrega de tarjetas.

Este método, “pensamos es la manera más transparente de apoyar sin que hubiera el uso de un recurso público en efectivo en cantidades de proporciones de miles de millones de pesos en la calle”.

De igual forma, Rosario Robles observó la participación del sector de la construcción para lograr precios preferenciales, así como conformar un kit de materiales básicos para la optimización de recursos por parte de quienes son beneficiarios de estas tarjetas.

“Estas tarjetas van etiquetadas a la compra de material, no hay forma de que se utilicen en otra cosa, y para evitar el incremento de los precios por la gran demanda que se puede generar, a través de la Secretaría de Economía se habló con las principales Cámaras para garantizar precios que fueran accesibles, y con gran compromiso y solidaridad disminuyeron entre 15 y 20 por ciento los precios de materiales a quien llegue con una tarjeta”, aseveró.

Puntualizó que para el proceso de autoconstrucción, en coordinación con la academia, expertos e incluso estudiantes de arquitectura, se llevan a cabo pláticas con los afectados para darles a conocer las especificaciones técnicas del por qué su vivienda tuvo afectaciones y a partir de ahí comenzar la autoconstrucción asistida, además de que se diseñó una guía de autoconstrucción, incluso en lenguas nativas, respetando usos y costumbres de la región.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *