Tiene Ángel fechas en Francia y España

GUSTAVO MARES

El novillero mexicano Ángel Gabriel poco a poco se abre paso en España. Este fin de semana tendrá participación en una tienta pública que se llevará a cabo en la ganadería de Farfulla. Será en honor al diestro Saúl Jiménez Fortes.

Además de ese compromiso hará el paseíllo en la plaza francesa de Boujan, donde está anunciado para torear el 7 de agosto. Volverá a territorio español porque el día 16 hará el paseíllo en Siles, Jaén, y el día 19 en el coso de Málaga.

‘Me siento muy contento, porque poquito a poco las cosas se han ido dando bien, además de que han salido algunos compromisos. Para mi es un sueño poder torear no sólo aquí en España, sino también en México. Vestir de luces es lo mejor que existe, me hace sentir vivo’, señala el torero del Estado de México.

El novillero mexiquense fue aceptado como alumno de la escuela española de Antequera, Málaga, bajo la dirección del diestro Saúl Jiménez Fortes.

‘Comencé como novillero sin picadores, pero estoy confiado en que este mismo año podré debutar en España con varilargueros. Confío en que lo podré lograr’, comenta con ilusión.

Hace poco más de tres años decidió abrazar la profesión de torero en su natal Tenango del Valle, Estado de México. Un par de problemas pusieron a prueba su templanza. Primero, lo expulsaron de la preparatoria. Segundo, duro y doloroso, la separación de sus padres. ‘Fueron momentos complicados. La verdad la preparatoria no era lo mío. Lo de mis papás fue un duro golpe, sin embargo, como ya andaba en torero encontré en mi profesión fortaleza, porque al final del día, lo que pasa en el ruedo es un reflejo de la vida’.

Reconoce que la relación con sus padres no es buena e incluso, generalmente no es constante la comunicación.

Debutó Ángel Gabriel el 5 de diciembre de 2018 en Tepetitlán, Hidalgo, donde obtuvo dos merecidas orejas. Además, ha hecho el paseíllo en el Cortijo Los Ibelles, Ixtlahuaca, Tenancingo y León, con el corte de varios trofeos.

Sobre el día de su debut recuerda una anécdota: ‘Prometí que si el día de mi debut me iba bien dejaría de fumar y volvería a encender un cigarro el día en que tome la alternativa, antes no. El toreo es mi vida y no está bien que un novillero tenga esos malos hábitos. De momento, la colilla de aquel cigarro lo tengo en mi altar’.

Cuando surgió la oportunidad de cruzar el charco para forjarse como torero Ángel Gabriel no lo pensó dos veces. Aquí en nuestro país, fue con el diestro Salvador López que el joven torero mexiquense dio sus primeros pasos en la profesión.