Todo puede ser todo

Aquella mirada viajó hacia los confines de lo inimaginable… aquellos sonidos surcaron los vientos para hablar en silencio… Matisse se unió a Chocquibtown para ofrecer versos diciendo, Nada.

“Pues nada es un total antónimo de todo, con esta canción queremos transmitir amor absoluto, sí se puede pasar de un lado a otro en un sentimiento hacia alguien”.

Para algunos el amor es sueño, otros opinan -muy científicamente- solamente química…

“Todos experimentamos amor no es utopía al final no hay perfección pero estar enamorado hace que hasta lo malo se vea bueno”.

Dos estilos absolutamente contrastantes unidos con una sola finalidad.

“La evolución es parte de la naturaleza en la música, el mundo está empapado de urbano, esto más nuestras influencias hizo que la canción tomara su curso”.

El romanticismo de Matisse al lado del fuego de los colombianos.

“Fue una fusión muy bonita porque adquirió su propia personalidad, en melodía y letra salió una mezcla muy interesante, es momento de dejar de etiquetar a la música”.

Entre la nada y el todo puede haber un puente interminable.

“No pretendemos mayor cosa si para alguien nuestra música es trascendental se agradece, no aspiramos a más”.

Sin embargo hay un abanico ofreciendo brisa sin atavismos.

“La música es libertad, nadie somos perfectos”.

Quizá es un viaje hasta el final del infinito.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *