Luego de 12 años de planeación, licitaciones fallidas, rediseños técnicos, conflictos administrativos y retrasos prolongados, el Tren Interurbano México–Toluca El Insurgente fue inaugurado en su totalidad con la entrada en operación del tramo Santa Fe–Observatorio.
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El proyecto enfrentó desde su arranque problemas estructurales que condicionaron su ejecución, luego de que el contrato se asignó con un proyecto ejecutivo que fue modificado prácticamente de inmediato, situación que alteró los precios licitados y convirtió gran parte de los trabajos en conceptos extraordinarios.
La presidenta Claudia Sheinbaum, la jefa de Gobierno, Clara Brugada, la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez, así como integrantes del gabinete federal y autoridades del sector transporte, cortaron el listón del último tramo del Tren Interurbano México–Toluca El Insurgente, con lo que se formalizó la conclusión de una de las obras de movilidad más complejas del país.
Las estimaciones públicas acumuladas de inversión federal sitúan el costo total del proyecto en alrededor de 100 mil millones de pesos, al considerar todas sus etapas, ajustes técnicos, rediseños y ampliaciones desarrolladas entre 2014 y 2026.
La construcción inició formalmente el 7 de julio de 2014, cuando el entonces secretario de Comunicaciones y Transportes, Gerardo Ruiz Esparza, dio el banderazo de arranque acompañado por el gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, bajo un programa que preveía concluir la obra antes de 2017, meta que no se cumplió.
En 2015, el presupuesto se estimaba en alrededor de 42 mil 720 millones de pesos; para 2019, ya bajo la administración federal encabezada por Andrés Manuel López Obrador, el monto había escalado a aproximadamente 73 mil 720 millones de pesos, reflejo de sobrecostos derivados de rediseños, retrasos, rescisión de contratos y obras no previstas originalmente.
Inauguramos el último tramo del Tren "El Insurgente", que conecta la Ciudad de México y el Estado de México; finalmente saldamos una deuda histórica.
— Claudia Sheinbaum Pardo (@Claudiashein) February 3, 2026
En contraste con el periodo neoliberal, recuperamos espacios públicos e integramos las zonas populares a un transporte de primer… pic.twitter.com/XkAuazCswg
Los trabajos se retrasaron, entre otros factores, por la oposición de vecinos del pueblo de Santa Fe, donde el trazo original contemplaba un viaducto elevado de dos niveles sobre la avenida Vasco de Quiroga, así como por inconformidades de ejidatarios en la zona de Ocoyoacac.
En octubre de 2015, la entonces Secretaría de Comunicaciones y Transportes modificó 4.3 kilómetros de la ruta original para desplazar el viaducto hacia la Barranca del Río Tacubaya, decisión que redujo el impacto vecinal, pero incrementó la complejidad técnica y los costos de ejecución.
Sheinbaum recordó que en 2018 el avance del tren era limitado pese al tiempo transcurrido desde su licitación, por lo que se optó por una estrategia de conclusión por etapas: primero con el tramo Zinacantepec–Lerma, después hasta Santa Fe y finalmente hasta Observatorio, con el objetivo de evitar que la obra permaneciera inconclusa.
Uno de los momentos más críticos ocurrió en el tramo correspondiente a la Ciudad de México, donde la empresa originalmente responsable acumuló retrasos reiterados, solicitó recursos adicionales y mantuvo un avance prácticamente nulo durante alrededor de un año y medio, lo que derivó en sanciones y en la rescisión del contrato.
Ante ese escenario, se autorizó la reasignación de los trabajos a 11 empresas distintas, distribuidas por tramos, decisión que permitió reactivar la obra, aunque introdujo una mayor complejidad operativa al atravesar zonas densamente urbanizadas y requerir gestión constante con comunidades vecinas.
A las dificultades se sumaron retos técnicos, como el montaje de estructuras de gran peso en espacios reducidos, el cruce de vialidades de alta circulación y la reducción de costos en estaciones como Observatorio y Santa Fe, cuyos presupuestos iniciales superaban ampliamente los montos finales.
Tras superar pruebas técnicas y operativas, el Tren Insurgente inició operaciones completas con una tarifa inferior al transporte foráneo tradicional.




