Trump tiene su muro; México será su policía

¿Hay algo qué celebrar?

¿Qué se negoció?

El gobierno mexicano debe informar con claridad qué se entregó al de Estados Unidos a cambio de que no se aplique un arancel de aumento gradual hasta 25 por ciento a todas las exportaciones a partir del lunes.

Sí, no habrá sanción, pero, una vez más, como ha sido desde 1846 cuando México perdió la mitad de su territorio – California, Texas, Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah y partes de Colorado y Wyoming-, se dobla ante los estadunidenses.

Y no es exclusivo de este gobierno.

Así transcurrieron los 78 años del PRI y 12 del PAN.

También es cierto que no había muchas opciones.

¿Qué haces cuando tienes encima a alguien más fuerte, más poderoso y, además, bulleador?

De acuerdo.

Pero, cuando menos, no lo celebras como si hubieras ganado.

El acuerdo, mejor dicho imposición, firmado obliga al gobierno a desplegar al menos 6 mil elementos de la Guardia Nacional en la frontera sur a partir del lunes próximo para evitar la entrada de migrantes y a albergarlos mientras se resuelve su solicitud de asilo en Estados Unidos.

Tercer país seguro virtual, aunque se niegue.

Por supuesto, el cruce ilegal de migrantes por territorio mexicano no es nuevo.

Lo han hecho por décadas.

Y jamás se hizo nada.

Andrés Manuel López Obrador festeja hoy, pero no menciona ni por error que se dedicó a alentar la migración hacia México.

Les ofreció visa, apoyo, alimento, hospedaje y traslado.

Otra ocurrencia que hoy paga México, porque cumplir con esa función de policía de Estados Unidos no será fácil.

Se necesitan recursos multimillonarios, que no se tienen.

Ese fue el argumento siempre para dejar la frontera olvidada.

Cuando Enrique Peña Nieto ya se iba -ya no sé si afortunadamente-, hubo dos caravanas que llegaron a la CDMX y que recibieron apoyo de los gobiernos federal y estatales.

En octubre y noviembre de 2018. La caravana Madre ¿recuerda?

Y ya, desde entonces, Trump protestó.

Andrés Manuel no entendió.

El mitin de Tijuana abonará a la causa

El mitin al que López Obrador convocó en Tijuana, Baja California, hoy a las cinco de la tarde se desinfló.

Cuando menos para los fines que pretendía: enviar un mensaje unidad.

Pero, colmilludo como es, lo resolvió de inmediato: ahora será para celebrar.

Mario Delgado, Yeidckol Polevnsky, Ricardo Monreal y anexas ahí estarán, bien fieles, porque su jefe de los sugirió (ordenó).

Y ya hasta les tengo un itinerario, que no suena nada mal:

Algunos, como Yeidckol, ya están allá.

Porque los vuelos se saturaron.

Hubo quien tuvo que comprar a Mexicali y, de ahí, por tierra.

Otros, como Delgado, debieron madrugar para viajar hoy.

Así que, vuelo a Tijuanita La Bella, carnita con frijoles y tortillas a mano al mediodía -ahí, en el mercado que está ya cerca de la frontera-; mitin de celebración -ya no es de unidá- a las 5 de la tarde; bañito, cruce, shopping en Fashion Valley Mall y cenita-tragos en Coronado.
 ¡Viva la 4T!

 

¿Y el C5 y la policía más grande del país?

El secuestro de Norberto Ronquillo Hernández, estudiante de la Universidad del Pedregal, es un caso más de inseguridad en la CMDX y en el país.

Impunidad.

En un país donde se mata a la menor provocación, se secuestra, se viola.

Y jamás hay castigo.

Y Claudia Sheinbaum, mandataria capitalina, está hoy en Tijuana, en el mitin, celebrando el triunfo ante Trump.

Sus padres pagaron el rescate y los delincuentes no cumplieron: no lo liberaron.

Ayer acudieron a la Procuraduría.

Ernestina Godoy debe aplicarse. La CDMX tiene 80 mil policías.

¿Y el C5?

Norberto es originario de Delicias, Chihuahua.

 

Vámonos: ¿Entonces qué pasó con el helicóptero?

 

albermontmex@yahoo.es               @albermontmex

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