Una fiesta, Santa Ursula

El Estadio Azteca tuvo su revancha en el retorno de la NFL

El fantasma de la cancelación de 2018 quedó exorcizado: la cancha estuvo en buenas condiciones y la afición se entregó

Cuando apenas estaba por darse la patada de kickoff, ya estaban sentenciados a los ganadores de la velada: el estadio Azteca y la afición mexicana.

Una cancha en perfecto estado y un ambiente de gran pasión por parte de los 77 mil 550 aficionados fueron la mezcla que permitió que el regreso de la NFL a México fuera un éxito.

Si hace un año los organizadores de la cita en México vivieron la humillación de la cancelación del partido debido a las malas condiciones de la cancha, en esta ocasión se retomó el nivel que caracterizó a las citas en el Coloso Santa Ursula.

Pocos incidentes extra cancha y miles de aplausos la organización y el ambiente de la afición local, la cual en esta ocasión se olvidó de los rayos láser dirigidos contra los jugadores o el grito de “pu….” al darse un kickoff.

Ya cuando agonizaba el encuentro, la anécdota la brindó una espontánea, que con el jersey de Mahomes saltó al campo, ganándose la rechifla general y el arresto de los elementos de seguridad. No pasó a mayores

 

UN FESTEJO EN TODOS LADOS

Las calles cercanas al estadio Azteca se vieron inundadas por los ríos de aficionados al deporte de las tecleadas en busca de llegar a la cita.

Si bien para muchos significó un martirio la idea de los organizadores de no abrir el estacionamiento del Azteca, otros tantos llegaron desde temprano y aprovecharon el tiempo para comprar souvenirs, o bien tomarse una cerveza en alguno de los establecimientos cercanos.

Incluso, era posible ver a los grupos de aficionados de Jefes y Cargadores que viajaron desde la Unión Americana sentados en estos lugares, gritando, tomándose selfies y cantando en español.

Ya dentro del inmueble, cuando faltaban 30 minutos para el arranque del partido, los jugadores de Cargadores de San Diego saltaron a la cancha para calentar, lo que provocó el primer gran estruendo de la noche.

Unos minutos más tarde, una nueva ovación acompañó la aparición de los Jefes, haciéndose notar que contarían con una leve mayoría de apoyo desde la tribuna.

A escasos momentos del arranque de las tacleadas, la ceremonia previa permitió ver cómo se desplegaban dos banderas monumentales de México y Estados Unidos, para acompañar la entonación de los himnos nacionales con la cantante  Ana Bárbara y el grupo Ha*sh.

Luego vino el plato fuerte de la noche: el choque en el emparrillado, lo cual prendió de forma instantánea a los fans. La gran mayoría de ellos comenzaron a agitar las toallas blancas que les fueron obsequiadas a la entrada del estadio.

 

Y LOS JEFES BRILLARON

Conforme avanzó el partido, la afición local, siempre improvisadora y ocurrente, comenzó a gritar  “¡defensa, defensa!”, cuando Kansas City defendía, o “Patrick, Patrick”, en honor al número 15 de los de blanco y rojo.

Como cereza en el pastel se dio la aparición de la ola ya cuando agonizaba el tercer cuarto y los Jefes parecían marcar la diferencia en el campo.

Terminado el tiempo regular y con el éxtasis del triunfo rojo y blanco, el sonido local hizo sonar la canción de “Y volver, volver”, de Vicente Fernández, lo que permitió que los aficionados pegaran sus últimos gritos de jubilo y sirviera, quizás, como una premonición.

Que la NFL vuelva.

 

Recibe reconocimiento

Adrián Rubalcaba Suarez, alcalde de Cuajimalpa, fue reconocido por Víctor Hernández, presidente de la Asociación Mexicana de Fisicoculturismo y Acondicionamiento Físico en el marco de las festividades del 20 de noviembre. El motivo, su decidido apoyo al deporte.