Valentin Vacherot y la nostalgia por Shanghai que lo impulsa en Acapulco: “Ese torneo cambió todo para mí”

Valentin Vacherot llega al Abierto Mexicano de Tenis inspirado por su título en Shanghai 2025, torneo que marcó su salto al Top 30 del ranking ATP



Acapulco, Guerrero.- Valentin Vacherot sonríe cada vez que recuerda el último suspiro del verano pasado. Nacido en Roquebrune-Cap-Martin, al sur de Francia, el asfixiante calor húmedo es su hábitat natural. Por esa razón encontró en Shanghai, China, tierra fértil para florecer su mejor tenis y —desde entonces— ha elegido detalladamente cada fecha del Tour con esas condiciones climatológicas, a la espera de emular aquella proeza que alcanzó al explotar su mejor versión. Y eso lo ha traído al Abierto Mexicano de Tenis.

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Valentin es un hombre de rutinas. Cada vez que algo le funciona, no lo cambia por nada del mundo. Cuando ganó el Masters 1000 chino el pasado 12 de octubre de 2025 tras acumular una imponente seguidilla de victorias ante monstruos de la talla de Aleksandr Búblik, Holger Rune y Novak Djokovic, mantuvo intactos cada uno de los rituales que lo llevaron hasta ahí. Desde bañarse en la misma regadera de los vestidores, hasta pedir a su novia Emily el mismo café antes de cada juego.

Es por eso que al detonar la mejor de sus versiones en el intenso calor del gigante asiático, para la temporada 2026 se propuso seguir con esa tendencia y disputar la mayor cantidad de torneos posibles en temperaturas altas. Es así como los 29 grados centígrados pronosticados para esta semana con 64% de humedad, lo convencieron de jugar en Acapulco, más allá de las siempre tentadoras bolsas de Medio Oriente.

“He escogido jugar aquí también porque estuve en Delray Beach antes, así que está cerca. Decidí jugar en Delray y Acapulco porque antes de Delray ya han pasado dos o tres semanas y es estar en el mismo continente, en la misma área, así que era muy fácil después de Acapulco ir a jugar a los demás torneos como Indian Wells. Y también porque siempre vi que había partidos de noche aquí y me gustan mucho los partidos de noche, me gusta cuando es un poco húmedo el ambiente, cuando es físico; fue lo mismo con Shanghai, así que todas esas pequeñas cosas son las razones por las que decidí venir”, dijo el jugador de 27 años.

“Llegué la noche pasada, así que, probablemente por unas horas más o menos (ha estado en Acapulco), así que creo que no lo he hecho (conocer la ciudad). Estoy muy contento, pero creo que el día que viene podré decir cómo es Acapulco, por ahora, me está gustando el clima y todo”, continuó el representante de Mónaco desde 2021, decisión que tomó al entrenarse durante años en el Monte Carlo Country Club, situado en el límite entre su natal Roquebrune y Mónaco.

Actualmente, el monegasco por convicción está situado en el lugar 26 del ranking ATP. Pero hasta antes de Shanghai estaba en el lejano lugar 204 del mundo, olvidado entre las partes más profundas —y desconocidas— del tour. Valentin tenía claro que si aspiraba a una meteórica escalada, solo sería posible si enfrentaba alguno de los pesos pesados del tenis hasta poder vencer a alguno un buen día. Hasta que simplemente ocurrió.

“¿Cuándo empecé a creer? Antes había mucha gente que me decía que no pertenecía al Top 100 e incluso me decían que no pertenecía al Top 15. Pero es difícil verlo cuando no hay resultados. No era malo que no hubiera resultados, pues no tuve muchas oportunidades de jugar contra buenos jugadores. Estaba un poco atrapado en los desafíos. Tuve una buena carrera hasta casi el Top 100, pero luego me perdí de nuevo”, contó.

“Fue el año pasado cuando empecé a volver. Tuve una gran carrera en Shanghai y luego en París. El cambio fue muy rápido. Cuando empecé a creer, fue cuando vencí a Búblik en Shanghai. Fue un gran cambio. Antes de eso, perdía entre 70 y 100 en París. Sabía que tenía que enfrentar a esos tipos de jugadores, pero cuando enfrenté ante Bublik, estaba en el Top 15 o 14, es cuando pensé que me pertenecía aquí”, reforzó.

Vacherot primero debió vencer a Nishesh Basavareddy en la qualy para comenzar con ese despegue. Luego echó a Liam Draxl para sellar su boleto al cuadro principal, donde logró un improbable triunfo ante Laslo Djere. Y así fue que comenzó a escribir su propio cuento de hadas tras derrotar a Búblik en segunda ronda.

“Jugué un partido increíble dos días después contra Tomáš Macháč, pero se retiró en el segundo partido. El momento en el que cambié la ley fue cuando pensé que si podía vencer a esos dos, significaba que después podía seguir jugando. Cuando empecé a jugar contra Novak Djokovic, no pensé que me pertenecía allí. Pero en mi mente, había un poco de miedo. Me decían que si pertenecía aquí, podía hacer algo. Jugar, jugar, jugar. Por supuesto, ese torneo cambió todo para mí. Ahora que estoy jugando contra los buenos jugadores, creo que puedo ganar porque ya lo hice”, dijo orgulloso Vacherot, quien para poner fin a su proeza, tuvo que vencer a su propio primo Arthur Rinderknech en la Final de Shanghai.

“Esas dos semanas en Shanghai fueron, es raro decirlo, pero fueron las mejores semanas de práctica para mí. En estas dos semanas, me he convertido mucho mejor. Por supuesto, por perder a todos estos tipos. Es por eso que ahora creo, y es por eso que desde entonces, me siento mucho mejor”, finalizó.