Víctor Rodríguez deja Pemex; Juan Carlos Carpio será su sustituto

El cambio ocurre en medio de tensión operativa, tras la explosión mortal en la refinería de Salina Cruz y la perspectiva crediticia negativa de la petrolera



La presidenta Claudia Sheinbaum anunció un ajuste estratégico en la cúpula de Petróleos Mexicanos (Pemex): Juan Carlos Carpio Fragoso fue propuesto como nuevo director general de la empresa del Estado, relevando a Víctor Rodríguez Padilla, quien se integrará a la dirección del Instituto de Electricidad y Energías Limpias tras concluir un ciclo de un año y medio al frente de la petrolera.

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Durante el anuncio, la mandataria explicó que la salida de Rodríguez Padilla responde a un acuerdo previo para permitir su retorno a la vida académica en la UNAM. “Ha hecho un trabajo sobresaliente“, afirmó la mandataria sobre Rodríguez Padilla.

Sheinbaum destacó que, bajo la gestión del físico, Pemex recuperó su carácter de empresa pública del Estado gracias a la reforma constitucional reciente, logrando una reducción de la deuda financiera por el orden de los 23 mil millones de dólares, dejando el saldo actual en aproximadamente 75 mil millones de dólares.

No obstante, el relevo se produce en un contexto de alta vulnerabilidad operativa. Apenas esta semana, Pemex confirmó el fallecimiento de un trabajador tras una explosión en la planta Hidros II de la refinería de Salina Cruz, Oaxaca.

Este incidente se suma a una racha de siniestros en la refinería Olmeca (Dos Bocas), donde en marzo y abril de 2026 se registraron explosiones e incendios que dejaron un saldo total de cinco víctimas mortales, incrementando la presión sobre los protocolos de mantenimiento del Sistema Nacional de Refinación.

“Por primera vez en más de una década, las agencias calificadoras mejoraron la perspectiva crediticia de Pemex“, presumió Rodríguez Padilla en su despedida.

El nuevo director, Juan Carlos Carpio Fragoso, cuenta con un perfil marcadamente financiero. Colaborador cercano de Sheinbaum desde su gestión en la Ciudad de México, Carpio se desempeñó previamente en áreas de deuda pública y finanzas locales antes de incorporarse a Pemex hace 18 meses.

Su principal reto será estabilizar la percepción de los mercados; el pasado 13 de mayo, la agencia S&P Global Ratings ajustó la perspectiva crediticia de Pemex a “negativa”, citando riesgos por el déficit fiscal y la dependencia de apoyos gubernamentales.

En agosto de 2025, la dependencia se vio envuelta en señalamientos del Departamento de Justicia de Estados Unidos, lo que derivó en la cancelación de contratos vinculados a sobornos.

En respuesta, Sheinbaum subrayó que en esta nueva etapa “hay que servir con honradez, honestidad y mucho profesionalismo“, enfatizando la centralización de ventas y la austeridad administrativa que incluirá el recorte de 3 mil plazas de confianza.

En su mensaje de despedida, Rodríguez Padilla aseguró que la empresa queda con pagos a proveedores prácticamente resueltos y una producción de refinación que subió 21.9 por ciento en el primer trimestre de 2026. “Por primera vez en más de una década, las agencias calificadoras mejoraron la perspectiva crediticia de Pemex”, destacó en su mensaje de cierre.

No obstante, este avance técnico enfrenta nuevos retos, ya que el 13 de mayo la agencia S&P Global Ratings ajustó la perspectiva de la paraestatal de “estable” a “negativa”. Este cambio responde a las presiones presupuestarias globales y a los riesgos operativos derivados de los recientes accidentes industriales. Carpio Fragoso recibe una institución con una deuda reducida en 23 mil millones de dólares, pero bajo una estricta vigilancia por parte de las calificadoras debido a su vulnerabilidad fiscal.

El ascenso de Juan Carlos Carpio Fragoso a la Dirección General de Pemex marca el inicio de una fase estrictamente financiera y de control de daños bajo la supervisión directa de la Presidencia. El relevo no solo busca consolidar el desendeudamiento reportado por la gestión de Rodríguez Padilla, sino frenar la crisis de confianza generada por los recientes siniestros en Salina Cruz y la refinería Olmeca, que han evidenciado fallas críticas en el mantenimiento preventivo.

Con la implementación del Plan de Negocios 2040 y la centralización de la Dirección de Comercialización, la administración de Sheinbaum apuesta por una operación más compacta y técnica, orientada a recuperar la estabilidad crediticia frente a las calificadoras y garantizar que el incremento en la refinación se traduzca en una soberanía energética libre de riesgos operativos y de focos de corrupción interna.