Violencia vicaria, la forma más extrema y cruel de violencia de género

PATRICIA RAMÍREZ

 

Colectivos feministas y legisladoras advirtieron de la creciente ola de violencia vicaria contra las mujeres, que adopta formas cada vez más crueles, a través del daño a los hijos, los bienes y hasta las mascotas de las agredidas.

Este tipo de violencia, que ya está tipificado en dos estados del país, busca desplazarse a todo aquello o aquellos a lo que la mujer está apegada o siente afecto. Así, el hombre expresa su odio dañando a las mascotas, dañando lo más preciado que tiene la mujer sobre la que ejerce violencia: su imagen desfigurando su rostro con ácido, desprestigia su “buen nombre y honor” publicando anuncios eróticos con su número de teléfono o domicilio, amenaza con dañar o matar a sus padres o familiares, rompe sus objetos preciados, quema su ropa y otras formas de humillación.

El término fue acuñado en 2012 por la psicóloga clínica y feminista argentina Sonia Vaccaro, quien la considera la forma más cruel de violencia, pues genera daños psicológicos irreversibles en las mujeres y se convierte en una tortura a largo plazo.

Explica que los países han considerado importante adecuar leyes, protocolos de actuación e intervenciones en dirección a protegerlas de su agresor, lo que ha derivado en la adopción de medidas como imposición de órdenes de protección y de alejamiento, pese a lo cual este tipo de violencia sigue creciendo.

Ante este panorama, en México diputadas federales y locales impulsan reformas legales para visibilizar y frenar este tipo de violencia hacia las mujeres. La diputada del PVEM, Nayeli Arlen Fernández propuso tipificar el delito de violencia vicaria, que incluya establecerla como causal de divorcio, de pérdida de la patria potestad y de restricción para el régimen de visitas, así como impedimento para la guarda y custodia de niñas y niños.

“Este tipo de violencia tiene el objetivo de dañar a la mujer a través de sus seres queridos y especialmente de sus hijas e hijos, convirtiéndose en la más cruel y despiadada porque causa un daño irreparable, al traducirse en el control y dominio sobre la madre en un alarde máximo de posesión en una relación de poder sustentada en la desigualdad”, señala. 

Refirió que recientemente el Congreso del Estado de México reconoció en el marco jurídico la violencia vicaria, convirtiéndose en el segundo estado de la República donde se incluye esta figura, luego de que Zacatecas lo hiciera.

Argumentó que es imprescindible conocer y reconocer los tipos de violencia que existen en nuestra sociedad para poder combatirlos, ya que “lo que no se nombra, no existe”.

La diputada de Morena María Clemente García Moreno detalló que este tipo de violencia se ejerce principalmente a menores de edad que se encuentran en medio de una disputa entre los tutores.

“Se ejerce violencia extrema contra los hijos por parte de la expareja, sea hombre o mujer, la idea es lastimar a los hijos al tener la potestad de los hijos, ejercer cualquier tipo de violencia psicológica, incluso extremas como no darles de comer, esto en perjuicio de la pareja”, sostuvo.

En el caso de la Ciudad de México, la diputada de Morena, Nancy Núñez, dijo que la violencia vicaria como es el acto o situación en la que la persona agresora causa daño físico, psicológico, emocional y que consigue su grado más elevado de crueldad con la sustracción u homicidio hacia un descendiente, ascendiente o cualquier persona significativa para la víctima con el fin de provocarle sufrimiento emocional, psicológico o patrimonial a las mujeres”.

“En dicha violencia confluyen conductas de violencia familiar, física, psicológica, de género, económica, institucional y patrimonial que no sólo son ejercidas por particulares sino también por autoridades”, señaló.

Dijo que en estos casos el padre ejerce una violencia extrema contra sus criaturas, llegando incluso a causarles la muerte y utilizando recursos de particular crueldad para la eliminación de los cadáveres en muchas ocasiones, para causar daño a su pareja o expareja a toda costa supera cualquier afecto que pueda sentir por ellas y ellos.

Acotó que el asesinato de las hijas o hijos es la parte más visible de esta forma de violencia extrema que destruye a la mujer para siempre; pero es habitual la manipulación de hijas o hijos para que se pongan en contra de la madre o incluso la agredan. Esas hijas e hijos sufren un daño irreparable y son también víctimas de violencia de género.

El objetivo último es el control y el dominio sobre la mujer, en un alarde máximo de posesión en una relación de poder que se sustenta en la desigualdad, dijo.

 

Testimonios de violencia extrema

 

Núñez indicó que hay casos como el de Tijuana, Baja California donde Eimar Ovalle Escobar, de aproximadamente de 40 años de edad, asesinó a sus tres hijos, luego de que por un ataque de celos amenazara a su pareja con que encontraría una “sorpresa” por no compartir su ubicación.

En la Ciudad de México se realizó una primera audiencia por violencia vicaria tratándose del caso de la pequeña, Nitké de cuatro años de edad, quien fue sustraída con violencia y engaños en julio del año pasado. La afectada informó que lleva 465 días sin poder abrazar a su hija y actualmente sólo le han permitido hablar con ella algunos instantes de manera virtual, y enfatizó que por la lucha que lleva para recuperarla, ha recibido amenazas de muerte y constantemente es seguido por personas y vehículos sospechosos, comentó.

Alejandra Loera, víctima de violencia vicaria, explicó las dificultades por las que han atravesado, ella y sus cuatro hijos, al ser víctimas de violencia vicaria ejercida por parte de su expareja.

Comentó que, al separarse de su pareja, decidió vivir en San Antonio, Texas, Estados Unidos, buscando tranquilidad para sus hijos; no obstante, un día, sin previo aviso, el padre de los menores acudió a su colegio para llevárselos ya que las autoridades mexicanas habían fallado a su favor en la patria potestad.

“El 19 de marzo del 2019 David regresó a México con mis hijos, y ni siquiera nos dejó despedirnos. Desde ese día nos impidió tener visitas. Regresó para que vivieran con su novia, quien era una completa desconocida para mis hijos. Los dejó bajo el cuidado de nadie, o quizá de las empleadas domésticas”, señaló.

Los menores vivieron en el descuido durante la estancia con su padre, por lo que, luego de demostrar ante las autoridades las condiciones en las que estaban, fueron reubicados con su madre.

Alejandra agregó que, además del maltrato que sufrieron sus hijos, ella ha sido insultada y amenazada por su expareja, por lo que teme por su integridad y el futuro de sus dependientes.