‘Vivos se los llevaron, vivos los queremos…’

“Porque vivos se los llevaron vivos los queremos”, “vivir una vida de rodillas”, nuevamente fueron las frases que retumbaron en las paredes y las esquinas de Bucareli y Paseo de la Reforma, en el antimonumento que, desde hace casi siete años instalaron en el camellón de Paseo de la Reforma, los familiares de los 43 normalistas de la escuela Isidro Burgos de Ayotzinapa, luego de su desaparición, la madrugada del 27 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero.
Sabedores de que será difícil recuperar los cuerpos de los hijos, la exigencia de los familiares sigue vigente y, ahora, hasta como con más bríos, no obstante que apenas el pasado viernes, Alejandro Encinas Rodríguez, subsecretario de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación y presidente de la Comisión Presidencial para el caso Ayotzinapa, aseveró que es difícil mantener la esperanza de que se encontrarán vivos a los muchachos.
Desde temprana hora de este sábado, en la víspera del séptimo aniversario, arribaron al menos 10 autobuses con centenares de personas, entre alumnos y familiares, para sumarse a las manifestaciones que se empezaron a realizar el viernes, previo a la reunión que sostuvieron con el presidente Andrés Manuel López Obrador en Palacio Nacional y, ayer en Paseo de la Reforma y que continuarán este domingo.
Luego, ayer por la tarde, arribaron a la zona del antimonumento a los 43, en Reforma y avenida Juárez, alrededor de medio millar de jóvenes realizaron un mitin e insistieron en su demanda de justicia y la aparición de los alumnos.
Exigieron acelerar los trabajos del gobierno federal para lograr la extradición de Tomás Zerón, ex titular de la Agencia de Investigación Criminal (AIC), acusado de tortura y delitos contra la administración de justicia y que se encuentra en Israel.
En el mitin, aseguraron que a siete años de la desaparición no han recibido la información completa de qué fue lo que sucedió con los jóvenes, por lo que, advirtieron, no cesarán en su exigencia de que haya justicia en ese caso, como hacen prácticamente cada mes.
Este domingo, los padres, familiares y compañeros de los 43 estudiantes desaparecidos harán una marcha hacia el zócalo capitalino, al cumplirse siete años de la noche trágica de Iguala en que los normalistas fueron desaparecidos por policías y entregados presuntamente a narcoatrificantes.