Aeronave militar de Estados Unidos aterriza en Toluca sin explicación oficial

El avión Super Hercules arribó al Aeropuerto Internacional de Toluca el 17 de enero, procedente de Texas.



Foto: Cortesía

Registros públicos de seguimiento aéreo confirmaron el arribo de un avión militar estadounidense C-130J Super Hercules al Aeropuerto Internacional de Toluca el 17 de enero, procedente de Texas, mientras autoridades federales mexicanas negaron la existencia de operaciones militares de Estados Unidos en territorio nacional.

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Según la plataforma Flightradar24, una aeronave de la Fuerza Aérea de Estados Unidos con número de vuelo RCH149, despegó de Abilene, Texas, y aterrizó en el Aeropuerto Internacional de Toluca a las 14:46 horas del 17 de enero, tras un recorrido aproximado de dos horas con 56 minutos y un cruce directo sobre territorio mexicano desde la frontera norte hasta el centro del país.

Información visible en el sistema de monitoreo clasificó al aparato como avión de uso militar, con datos de altitud y velocidad durante el trayecto, aunque sin referencias sobre la naturaleza de la misión, los permisos diplomáticos ni los acuerdos bilaterales que permitieron el aterrizaje, situación que contrastó con la ausencia de registros públicos del arribo en el aeropuerto mexiquense.

El avión correspondió a un modelo C-130J Super Hercules, aeronave de transporte táctico fabricada por Lockheed Martin, equipada con cuatro motores turbohélice, fuselaje reforzado y rampa trasera de carga, características que le permitieron operar en pistas cortas y participar tanto en misiones logísticas como en despliegues militares y apoyo humanitario.

Datos de rastreo indicaron que el vuelo partió de la base aérea Dyess, en Texas, y que la señal de seguimiento dejó de mostrarse en las inmediaciones de Toluca, con la advertencia técnica de que la ruta exhibida correspondió a una estimación y no necesariamente al trayecto real completo del aparato.

La presencia de la aeronave generó expectación entre observadores aeronáuticos y habitantes de la zona, debido a que el Aeropuerto Internacional de Toluca no figuró como punto habitual de arribo para aeronaves militares extranjeras y a que la operación no fue acompañada por comunicados oficiales de autoridades mexicanas o estadounidenses.

Hasta el momento, la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes y la administración del Aeropuerto Internacional de Toluca no han emitido algún posicionamiento oficial que explique el propósito del vuelo, la duración de la estancia del avión ni las condiciones bajo las cuales se autorizó su ingreso al país.