Ahogar el disenso

La CDMX vivió protestas marcadas por bloqueos policiales, disputas políticas, polémicas institucionales y caos en la movilidad.



Algunas decenas de personas identificadas con la generación Z salieron a manifestarse sólo para comprobar que en la Ciudad de México ejercer un derecho básico se ha vuelto un deporte extremo. Los policías de Pablo Vázquez se encargaron de bloquear el paso al Zócalo bajo cualquier pretexto, frenando a un contingente que, grande o chico, tiene todo el derecho de arribar a un espacio público sin enfrentar maniobras más propias de un operativo contra la delincuencia que de una marcha pacífica. Entre detenciones súbitas, cambios de ruta y explicaciones que variaban a conveniencia, unos pocos avanzaron como pudieron hasta alcanzar la plancha, no gracias a la autoridad, sino a pesar de ella. Ya convocaron otra para el 14 de diciembre.

Memoria selectiva

Desde sus redes, el senador morenista Gerardo Fernández Noroña afirmó que sólo el oficialismo tiene razones legítimas para marchar. Le parece insólito que los medios cubran una protesta “tan modesta”, tanto como la que encabezaron los movimientos del Sombrero, de Carlos Manzo, del personal de salud que exige insumos y medicamentos, y de la generación Z, que pidió seguridad. Quizá olvidó que hace 19 años, el 30 de julio, los mismos medios cubrían el cierre de Reforma, donde había más carpas que gente, en aquel “fraude electoral” que su movimiento ahora recuerda con memoria creativa.

40 horas, en la incertidumbre

Claudia Sheinbaum dijo que presentaría la reforma esta semana. Ricardo Monreal dice que llegará antes del 15 de diciembre. Mientras tanto, millones de trabajadores, especialmente jóvenes, siguen esperando una propuesta concreta que reduzca la jornada laboral a 40 horas semanales. El borrador está en manos del secretario del Trabajo, Marath Baruch, quien aún dialoga con empresarios para construir una ruta gradual… que podría alargarse hasta 2030. Morena asegura que es un compromiso firme, pero no hay texto ni fecha exacta. En San Lázaro, los días avanzan. Y con cada semana de 48 horas, la promesa pesa más.**

Polémicas innecesarias

La Universidad Autónoma de Guerrero vuelve a encender la controversia. Su rector, Javier Saldaña, anunció que propondrá homenajes a “luchadores sociales” y, entre ellos, incluyó nada menos que al senador Félix Salgado Macedonio, acusado públicamente de agresiones sexuales. La propuesta llega días después del polémico homenaje estatal a Rubén Figueroa, símbolo de la Guerra Sucia. Aunque Salgado ya dijo que no asistirá al evento, la intención quedó. Colocarlo al lado de verdaderos íconos sociales como Juan García Costilla indignó a académicos y colectivos feministas. En Guerrero, la memoria histórica sigue siendo campo de batalla…**

La otra marcha

Cientos de personas avanzaron por las calles del Centro Histórico de la Ciudad de México con la molestia acumulada de una mañana sin transporte, pues el corte prolongado del servicio las empujó a caminar bajo el Sol y entre empujones sin que su protesta respondiera a consignas partidistas, sino al enojo provocado por el cierre inesperado que interrumpió su ruta cotidiana. En varios momentos la Línea 2 del Metro suspendió el paso de trenes entre San Antonio Abad y Revolución, lo que obligó a grupos enteros a salir a la superficie y recorrer a pie un tramo que se volvió interminable por la saturación de calles, la presencia de turistas y la confusión generada por un desfile que convirtió la movilidad del centro en una marcha involuntaria.**