Aryna Sabalenka y su defensa ante las feroces críticas por aceptar el juego ante Nick Kyrgios: “Fue un gran ejercicio”

Aryna Sabalenka y Nick Kyrgios han abierto la caja de Pandora tras su polémica participación en la Batalla de los sexos.



Aryna Sabalenka y Nick Kyrgios han abierto la caja de Pandora tras su polémica participación en la Batalla de los sexos. El australiano, finalista en Wimbledon 2022 pero actual número 671 del escalafón ATP, se llevó la victoria ante la número uno del ranking femenino en un innecesario partido de exhibición que solo elevó la controversia sobre las diferencias entre ambas ramas del tenis mundial.

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Dubái fue escenario de un experimento que mezcló tenis, espectáculo y controversia. Bajo el evocador nombre —heredero del histórico duelo entre Billie Jean King y Bobby Riggs hace 52 años— el resultado fue una victoria para Kyrgios por parciales de 6-3 y 6-3. Pero más allá del marcador, el duelo acaparó las críticas y el debate.

La velada comenzó con una entrada grandilocuente para Sabalenka, muy alejada de los protocolos habituales del circuito. Al ritmo de Eye of the Tiger (1982) de Survivor, la bielorrusa caminó hacia la pista como si de un combate de boxeo se tratara, rodeada de humo y una estruendosa presentación. Ella misma explicó que la idea surgió de su equipo, en busca de un momento creativo y divertido, y expresó su deseo de que elementos así fueran más comunes durante la temporada.

Sin embargo, una vez iniciado el juego, la realidad sobre la cancha distó mucho de los enfrentamientos de alta intensidad que caracterizan los circuitos ATP y WTA. El formato aplicado introdujo reglas específicas para equilibrar la contienda: a Kyrgios solo se le permitió un saque por punto y, visualmente más llamativo, la mitad de la cancha de Sabalenka fue reducida en su ancho, limitando los ángulos de ataque del australiano.

“Tuve una idea un poco diferente. ¡Creo que es mejor! Pero no tuve tiempo suficiente para prepararla”, dijo Sabalenka.
“Fue idea mía y de mi equipo. Creo que fue muy divertido. Me gusta hacer cosas creativas y es genial recordar un día que hice una entrada tan loca en la cancha. Ojalá pudiéramos hacerlo más a menudo durante la temporada. ¡Me parece divertidísimo!”.

Esta modificación fue ampliamente criticada incluso antes del partido. Figuras como la extenista francesa Alizé Cornet cuestionaron por qué una jugadora del calibre de Sabalenka, dominadora del ranking mundial durante dos años, aceptaba competir en una cancha con condiciones alteradas en lugar de una superficie nivelada.

“Realmente me gustaría preguntarle a Aryna Sabalenka por qué aceptó esas reglas, por qué accedió a reducir el tamaño de la cancha cuando ha sido la número uno del mundo durante dos años”, cuestionó Cornet.

La propia Sabalenka reconoció tras el encuentro la singularidad de la experiencia. Más allá del resultado, la bielorrusa valoró el duelo como un gran ejercicio de acondicionamiento físico que espera la ayude a llegar preparada para el inicio de la temporada oficial.

“Fue un gran ejercicio de acondicionamiento físico para mí y espero que en los próximos días pueda recuperarme bien y tener días libres. Después de este partido me siento bastante lista para la temporada y espero ofrecer un gran tenis y alegrar a quienes me ven y me apoyan durante la temporada”, finalizó Sabalenka.

Pese a la intención lúdica y al despliegue de producción, el espectáculo no logró convencer a buena parte de los aficionados. Críticas hacia una transmisión televisiva errática y hacia un desarrollo del partido que no estuvo a la altura de las expectativas marcaron la recepción del evento. La Batalla de los Sexos de Dubái, por tanto, quedó como una curiosidad más que como un homenaje competitivo al legado de King y Riggs.