La burocracia en México sigue siendo uno de los principales desafíos o inhibidores, tanto para las micro, pequeñas y medianas empresas, como para las internacionales que buscan entrar a nuestro mercado o buscan expandirse por el fenómeno de nearshoring.
Ello se suma a la tramitología, la inseguridad, falta de garantías para que exista competitividad, así como de certidumbre jurídica ante la reforma judicial y la posible desaparición de los órganos reguladores autónomos, se sumarán al principal obstáculo para la inversión en el país por parte de empresas nacionales y extranjeras, señalaron la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) y la organización México Evalúa.
Si bien en el segundo trimestre de 2024, México registró un notable flujo de IED, alcanzando un total de 31 mil millones de dólares, un aumento de 7.0%, “este dato que es alentador, debe analizarse para entender qué impulsa este crecimiento.
“Y en su mayoría, 98%, provino de reinversión de utilidades de empresas establecidas, y no se trata de capital o inversión nueva, y precisamente este rubro observó una caída de 80%”, y mucho de ello es consecuencia de la incertidumbre regulatoria, la debilidad del Estado de derecho, dijo Mariana Campos, directora de México Evalúa.
Pero agregó que también es por la excesiva burocracia a la que se enfrentan las empresas, que además ahora deben lidiar la corrupción al iniciar sus procesos de obtención de permisos vía digital, que quedan inconclusos por lo que tienen que ir a una ventanilla donde un empleado se ofrece a darle continuidad, previo pago del servicio, que debiera ser gratuito.
“La simplificación y agilización de la burocracia requiere una transformación profunda de la cultura administrativa, que incluye la adopción de enfoques centrados en el ciudadano, la transparencia en la gestión pública, la colaboración interinstitucional y la implementación de sistemas digitales eficientes y respetuosos de la privacidad de los datos”, señaló.
Al presentar el capítulo mexicano del Índice de Burocracia en América Latina 2023, por México Evalúa, se dijo que, en promedio, los emprendedores destinan 506 horas al año, equivalentes a 21 días, para cumplir con trámites burocráticos.
“Estos tiempos se traducen en costos de oportunidad altísimos que explican tanto la expansión de rutas alternativas en la economía informal, como la necesidad de recurrir a los sobornos para ahorrar tiempo y dinero. Se deben promover mejoras regulatorias que faciliten el trabajo y el emprendimiento”, dijo Ana Lilia Moreno, coordinadora del programa de Regulación y Competencia en México Evalúa.
De su parte, el reporte de #DataCoparmex, presentado por Juan José Cabrera, vicepresidente de la Comisión Nacional de Competitividad y mejora regulatoria de Coparmex, destaca que las grandes empresas dedican en promedio 374 horas para atender los marcos regulatorios, mientras que las medianas dedican 137, las pequeñas 78 y las micro 39.
Entre los tipos de problemas que enfrentan, destacan los requisitos excesivos y la falta de claridad en la información en los tres niveles de gobierno.
“Una nueva regulación no debe traducirse en costos adicionales para las empresas, sino en trámites más sencillos y eficientes. Deben construirse sistemas municipales y estatales de mejora regulatoria”, dijo Juan de Dios Barba, presidente de la Comisión Nacional de Competitividad y mejora regulatoria del sindicato patronal.




