Las costumbres arraigadas sostienen la injusticia más allá de los sistemas y los gobiernos, por lo que el verdadero cambio requiere narrativa, instituciones y presión social.
El mal que se vuelve costumbre
Las costumbres arraigadas sostienen la injusticia más allá de los sistemas y los gobiernos, por lo que el verdadero cambio requiere narrativa, instituciones y presión social.




