Sergio Pérez ha encendido las alarmas en Cadillac al registrar una complicada jornada en la que finalizó en la última posición. El segundo capítulo de las pruebas de pretemporada de Fórmula 1 en el Circuito Internacional de Baréin dejó sensaciones encontradas en el paddock. Mientras el naciente equipo estadounidense vivió un inicio complicado en la segunda y última semana de ensayos con sus dos pilotos alejados de los tiempos de punta, Mercedes lideró con autoridad, al tiempo que McLaren y Ferrari mostraron un ritmo competitivo.
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Checo Pérez y Valtteri Bottas terminaron en la parte baja de la clasificación en la cornisa del inicio de la temporada 2026. El mexicano tuvo una sesión particularmente complicada al finalizar en la última posición con un tiempo de 1:38.191, quedando por debajo incluso de su coequipero finlandés, quien registró 1:36.798 en su mejor giro.
La diferencia de más de un segundo respecto a Bottas ha generado preocupación en el seno del equipo, que aún busca encontrar el equilibrio perfecto en su monoplaza. El problema fue que Pérez Mendoza presentó fallas en los sensores, por lo que pasó gran parte de la mañana en el garaje, apenas completando 24 vueltas, muy por debajo del resto de los pilotos.
En el extremo opuesto de la tabla, George Russell firmó una actuación sobresaliente para Mercedes. En un electrizante primer día de la segunda pretemporada, el británico se erigió como el piloto más rápido en Baréin con un impresionante tiempo de 1:33.459, luego de 76 vueltas, el mayor registro de la jornada.
Su vuelta superó a Oscar Piastri, de McLaren, por un margen de tan solo 0.010 segundos, lo que desató una feroz competencia mientras los equipos intensifican sus preparativos. Charles Leclerc fue tercero para Ferrari, seguido por el campeón mundial Lando Norris y Kimi Antonelli, en una jornada donde la mayoría de las escuderías optaron por rotar a sus pilotos tras la pausa del almuerzo.
Paralelamente a la acción en pista, la nueva era de la F1 arranca envuelta en una controversia técnica centrada en las relaciones de compresión de las unidades de potencia. Aunque el reglamento limita la compresión a 16:1, se especula que los ingenieros de Mercedes podrían estar aprovechando la expansión térmica para acercar brevemente el rendimiento a 18:1 en carrera, obteniendo así una ventaja significativa.
James Vowles, director de Williams, salió en defensa de Mercedes —al ser su proveedor— ante las quejas de equipos rivales como Cadillac y del propio jalisciense de 36 años.
”Estoy convencido de que la unidad de potencia que utilizamos cumple perfectamente con la normativa. No es cuestión de lograrlo en un mes, sino de años de trabajo para llegar a ese nivel”, dijo Vowles y advirtió que la F1 debe seguir siendo una meritocracia y no derivar hacia un sistema de Balance de Rendimiento, mientras la FIA estudia si existe alguna irregularidad.




