Cierre de regularización de autos chocolate, luego de cumplir su objetivo federal: Sheinbaum

Explicó que el programa de regularización de autos chocolate llegó a su fin luego de cumplir la meta planteada desde su origen en el sexenio anterior



La conclusión del programa de regularización de vehículos de procedencia extranjera, conocido como autos chocolate, se dio al considerarse que alcanzó su objetivo original y evitó distorsiones en la importación, informó la presidenta Claudia Sheinbaum, quien anunció apoyos alternos a estados fronterizos mediante inversión en carreteras federales y mayores transferencias por incremento de ingresos.

LEE ADEMÁS: Recorrido de los Reyes Magos 2026: así puedes seguirlo en tiempo real en tu celular

La mandataria señaló que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público emitirá un comunicado oficial para detallar los aspectos administrativos y económicos del cierre, al precisar que el esquema comenzó a generar importaciones por encima de lo previsto y fuera de los márgenes del acuerdo inicial.

Desde Palacio Nacional, Sheinbaum aclaró que, pese al cierre del programa extraordinario, se mantiene vigente el mecanismo regular para la importación legal de vehículos, con lo que se evitó un vacío normativo para quienes buscan ingresar automóviles al país conforme a la ley.

Ante cuestionamientos sobre el impacto en entidades que recibían recursos derivados de la regularización, la presidenta anunció que el gobierno federal presentará un programa específico de repavimentación de carreteras federales como vía de apoyo indirecto a los estados fronterizos.

Asimismo, explicó que las entidades federativas recibirán mayores recursos durante el año en curso, derivado del incremento en los ingresos federales, lo que permitirá compensar la conclusión del programa sin afectar la operación financiera de los gobiernos estatales.

El 31 de diciembre, el Ejecutivo federal formalizó el cierre del esquema al reformar el transitorio primero del decreto publicado el 29 de diciembre de 2022, modificación que apareció en la edición vespertina del Diario Oficial de la Federación y confirmó que la vigencia concluyó el último día del año pasado.

A partir de 2026, las importaciones de vehículos usados deberán sujetarse de manera estricta al marco legal vigente, sin beneficios excepcionales, y cumplir con los requisitos técnicos, fiscales y de origen establecidos en el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), lo que implicará mayores costos y procesos más complejos para los propietarios.