Ahondando en la historia, ahora resulta que no debiera ser la corona de España la que debiera pedir “perdón” a los mexicanos por las muertes y atrocidades de la conquista, como han exigido los gobiernos del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador y su sucesora Claudia Sheinbaum Pardo, sino más bien los tlaxcaltecas, huejotzingas y demás quienes junto con Hernán Cortés, lograron someter a la magnífica Tenochtitlán.
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Esta es una de las conclusiones a las que arriba el escritor Francisco Martín Moreno quien, después de hacer una gran investigación y cruzamiento de información de escritos de personajes como Fray Bartolomé de las Casas, Fray Toribio de Motolonia y Diego de Sandoval, entre otros, saca a la luz su última historia novelada de la invasión armada castellana, mejor conocida como la conquista de México, “Tiempos malditos”, de Editorial Alfaguara.
Comenta que no se debe dejar de lado el talento militar, diplomático y político de Cortés, quien capitalizó el resentimiento, el odio que todos los pueblos tenían hacia los mexicas, quienes en su afán de acrecentar el reinado -que llegaba más allá de Michoacán y de Honduras-, en sus incursiones robaban mujeres, comida, animales, y arrasaban con todo lo que se les interpusiera.
En una amplia entrevista con Guillermo Ortega Ruiz, director general de Ovaciones, el escritor precisa que llama a la invasión armada castellana en Tenochtitlán, que no la conquista de México, porque todavía no se existía como país, y deja claro cómo es que a muchos mexicanos acompleja el término de conquista cuando apenas eran 400 españoles que llegaron a Veracruz, y que bien podían haberles hecho frente los 40 mil caballeros águila.
También explica por qué Cortés nunca fue declarado primer Virrey de la Nueva España por el rey Carlos I de Castilla y Aragón, quien subió al trono a los 19 años hablando solamente francés y alemán, así como de su nula relación, de que en ningún momento financió la incursión ni la estancia de Cortés en tierras mexicas.
Y no obstante que conquistó territorios 50 veces más grandes que Castilla y Aragón, “no lo recibe, no le ofrece cargo en la Corte, lo desprecia, prohíbe se hagan públicas las cartas de relación de Cortés”, señala Francisco Martín Moreno, quien logra atrapar tan sólo con la conversación a los oyentes y de interesarse en la novela que no está exenta de una parte erótica en la relación de Cortés con Malinalli, a quien considera la artífice de la conquista y con quien tiene, después de la conquista, a Martín Cortés.
Pero además, estrella en el suelo la idea que en los últimos años se ha sembrado entre la población, de que Cortés llegó bombardeando Tenochtitlán, cuando no fue así, al tiempo que hace la analogía de que la población, como entonces, empieza a hartarse de que sus dirigentes no hacen nada ante situaciones de gran envergadura.
Moreno narra que Moctezuma recibe a Cortés el 8 de noviembre de 1519, y su hermano Cuitláhuac le advierte que “si los deja entrar jamás los vas a poder sacar, por lo que los castellanos se quedan 235 días”.
En ese tiempo los mexicas los mantuvieron y los cuidaron, pero embarazaron a muchas mujeres que trabajaban en el palacio, y a otras más las enfermaron de sífilis.
“Estaba harta la sociedad mexica porque no daban la señal -sus gobernantes no hacían ni decían nada-. Entonces de alguna manera, se habrá de perdonar esta analogía, pero esos 235 días de hartazgo de los mexicas y que no hacían nada es un poco lo que pasa en esta administración y en la anterior en donde, bueno, estoy viendo que se acaba la división de Poderes, destruyen los organismos autónomos, endeudan al país y la sociedad no dice nada.
“De alguna manera veo la inmovilidad mexica del siglo 16 con la inmovilidad mexica del siglo 21”, dice un Francisco Martín Moreno preocupado, pero que invita a la gente a que estudie los llamados juicios de residencia, que instaura Carlos I, y que se incoaban para analizar el comportamiento político, militar, económico y social de alcaldes, gobernadores y conquistadores.
Antes de señalar que su obra se presenta este lunes en la Feria Internacional del Libro, la FIL de Guadalajara y el próximo 15 de diciembre, en la CDMX, sostiene que si alguien era metódico, inteligente y audaz, era Hernán Cortés, “sabía todo, aunque algunos historiadores aseguren lo contrario”.

Foto: Cuartoscuro 


