Las quejas contra la cancelación del ciclo escolar antes de lo programado continúan y ahora la organización México Como Vamos advirtió que con los ajustes anunciados por la Secretaría de Educación Pública (SEP) a este ciclo escolar solo le restarían 17 días efectivos de clases.
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Advirtió que esto afectará a más de 23.4 millones de estudiantes al reducir aún más el tiempo efectivo de aprendizaje, en un contexto de rezago educativo y crecientes desigualdades.
Además, 7.2 millones de familias enfrentarán seis semanas adicionales fuera de las aulas sin una estrategia clara de cuidados ni de reforzamiento educativo para niñas, niños y adolescentes.
En este contexto, los especialistas precisaron que en el ciclo escolar actual, el tiempo de aprendizaje ya se encontraba afectado por suspensiones, días festivos y paros magisteriales. Hasta el 15 de julio quedaban 45 días efectivos de clase, el acortar el ciclo escolar en seis semanas, únicamente restan 17 días de clase efectiva.
Recordó que evaluaciones señalan que sólo 5 de cada 10 estudiantes pueden identificar información clave en un texto y apenas 3 de cada 10 pueden usar matemáticas para resolver problemas.
“Reducir el tiempo en las aulas, en medio de una crisis de aprendizajes, profundiza los riesgos que afectan especialmente a quienes ya enfrentan mayores condiciones de vulnerabilidad”, sentenció.
Asimismo, advirtió que persisten aspectos relevantes del anuncio que aún no han sido aclarados, por ejemplo, la tercera evaluación trimestral estaba prevista entre el 8 y el 14 de junio; sin embargo, con el cierre de clases el 5 de junio, no se ha informado cómo se acreditará este periodo ni cuál será el impacto en las boletas y la promoción al siguiente grado. A esto se suma que mayo, el último mes efectivo de clases, ya contempla múltiples suspensiones oficiales.
La organización dijo que las altas temperaturas representan, en efecto, un riesgo para las comunidades escolares, lo que justifica adoptar medidas de protección. Sin embargo, la decisión de adelantar en seis semanas el fin del ciclo escolar requiere un sustento técnico que hasta ahora no ha sido hecho público.
La autoridad educativa debe brindar mayor claridad respecto de los criterios, diagnósticos y consideraciones que sustentan esta decisión. En particular, es importante conocer cómo se garantizará el cumplimiento de las metas del plan y de los programas de estudio, así como el impacto que podría tener en las dinámicas familiares y en el cuidado de las niñas, niños y adolescentes durante este periodo fuera de las aulas.
“Para muchas niñas, niños y adolescentes, la escuela representa el principal espacio de aprendizaje, convivencia y protección. Reducir los días de clase profundiza las desigualdades educativas”, sentenció.
Finalmente, millones de familias trabajadoras deberán resolver de manera improvisada el cuidado de sus hijas e hijos durante seis semanas adicionales fuera de las aulas, muchas veces sin redes de apoyo ni recursos suficientes. En un país donde gran parte de los hogares depende de jornadas laborales extensas y en el que las tareas de cuidado recaen desproporcionadamente sobre las mujeres, esta decisión traslada costos y cargas adicionales. El anuncio tampoco se ha acompañado de propuestas que ofrezcan una alternativa de protección y reforzamiento de los aprendizajes en el hogar.

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