En el paraje de Atenco, en el ejido de San Gregorio, en Xochimilco, los canales que históricamente han sustentado la agricultura chinampera, se encuentran en una crisis ambiental que pone en peligro la producción de hortalizas, plantas frutales y ornamentales. Agricultores y pobladores denuncian que la contaminación del agua y la sequía han generado pérdidas económicas, afectaciones a la salud y la desaparición de especies acuáticas.
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Enrique Enríquez, agricultor de la zona, explica que el problema se remonta al sismo de 1985, cuando una grieta afectó la red de canales. “El gobierno de ese entonces colocó costales para evitar la pérdida de agua y prometió construir presas, pero nunca se llevó a cabo”, recuerda. Hoy, la situación es crítica: el agua que llega desde el centro de Xochimilco está contaminada y estancada, lo que obliga a los productores a utilizar más químicos en sus cultivos, encareciendo los costos sin que esto se refleje en el precio de venta. “Antes fumigábamos una vez al mes, ahora lo hacemos hasta tres veces por el estado del agua”, denuncia Enríquez. “Las hortalizas también requieren más fumigación para evitar la contaminación, pero al final la producción sigue vendiéndose al mismo precio”.

Angelina Benancio, expresa que: “Antes, el agua era cristalina, había peces de colores, ranas y ajolotes. Hoy, todo eso ha desaparecido debido a la contaminación de las aguas que vienen de otros pueblos”. La desaparición de estos ecosistemas también ha impactado la salud de los pobladores, quienes reportan problemas en la piel, alergias y afectaciones respiratorias.
María Isabel Aguilar Casas, productora local, destaca que la distribución del agua también es desigual. “Hay parajes donde hay agua y otros donde de plano ya no hay nada. A esto se suma la falta de proyectos gubernamentales efectivos para el rescate de los canales”.

Agricultores exigen soluciones
Los productores de San Gregorio coinciden en la necesidad de acción inmediata por parte de las autoridades. “Desde hace décadas se han realizado juntas donde exponemos nuestra problemática, pero nunca pasa nada”, denuncia Enrique Enríquez.
La contaminación del agua no solo afecta la producción, sino que amenaza la continuidad de la tradición chinampera, un sistema agrícola con más de mil años de historia.
A pesar de los esfuerzos de los productores por mantener la calidad de sus cultivos mediante estudios con universidades, la preocupación crece.

“No queremos esperar a que nuestros productos estén contaminados, queremos acción preventiva”, enfatiza María Isabel Aguilar Casas.
Temor a la sequía
Los pobladores exigen que se reactive la planta de rebombeo, se implementen estrategias para limpiar y rehabilitar los canales y se promueva la conciencia ambiental tanto en la comunidad como en las autoridades.
“Si los canales se secan, desaparecen las chinampas y con ellas nuestra forma de vida”, advierten.

La crisis en los canales de San Gregorio Atlapulco no solo es un problema local, sino una amenaza para la producción de alimentos en la Ciudad de México. Sin intervención inmediata, el patrimonio agrícola y ecológico de Xochimilco podría desaparecer irremediablemente.