Cruz Azul casi se deja empatar pero logra sufrida victoria sobre FC Juárez

Cruz Azul venció 4-3 a Juárez tras dominar la primera mitad y sufrió un cierre dramático en la Jornada 4 del Clausura 2026.



Foto: Mexsport

Cruz Azul le había quitado la bravura al FC Juárez, pero se durmió en sus laureles y casi se deja empatar en el ocaso de un juego que tenía resuelto. Aún así, La Máquina pudo hilvanar su tercera victoria consecutiva luego de meterse en la casa de los Bravos para imponerse con gracias a tres anotaciones tan solo en la primera mitad, mismas que inclinaron la balanza desde temprano en el encuentro hasta consumar un innecesariamente sufrido triunfo.

TE PUEDE INTERESAR: Toluca falla penal y deja escapar el triunfo ante Puebla en empate sin goles

Los cruzazulinos se impusieron por marcador de 4-3 sobre Juárez de visita en la frontera chihuahuense, en actividad del viernes por la noche en la Jornada 4 del torneo Clausura 2026 de la Liga MX, donde dejaron ir la oportunidad de amanecer como líderes, ya que por diferencia de goles, no les ha alcanzado para dormir en la cima.

Ni medio minuto había transcurrido en el Estadio Olímpico Benito Juárez cuando Gabriel Fernández robó un balón en medio campo para subirse a la motocicleta y, cual repartidor, entregarlo al espacio adonde Agustín Palavecino se había desmarcado. El argentino recibió fuera del área con la derecha y se acomodó en un solo movimiento para disparar con la misma pierna un remate colocado abajo y al primer palo para inaugurar el marcador.

La Máquina avanzaba a prisa en la frontera. Los Bravos simplemente no hallaban la manera de cortar los circuitos del equipo celeste y correteaban despavoridamente la pelota. Los cementeros, al ver la fragilidad de su rival, aprovecharon. Fue entonces que apenas cinco minutos después del gol de Palavecino, su amigo y secuaz José Paradela también se hizo presente al mandar un espectacular misil de larga distancia tras un error en la salida juarista y lo clavó en el ángulo para el 2-0.

Cruz Azul era dueño absoluto de la pelota. Los Bravos apenas perdían la posesión, se resguardaban en su caparazón a la espera de soportar la siguiente pedrada cementera. Y así fue el script por la siguiente media hora de juego. Hasta que, en una jugada digna del Barcelona de Pep Guardiola, clavaron el tercero de la noche.

Todo comenzó con una exquisitez de Palavecino, quien apenas recibió un balón al pie de Jorge Sánchez, sin mirar, picó la pelota por encima del rival con dirección al área, para devolverle la pared al lateral, quien llegó a línea de fondo para enviar un servicio al manchó penal donde ‘El Toro’ cabeceó hacia el movimiento de Rodolfo Rotondi, quien cerró la pinza y fulminó a Sebastián Jurado para el 3-0. Futbol total con la rúbrica de Nicolás Larcamón para colgar la pieza en el museo de arte más cercano.

Y de pronto, cuando la cosa parecía finiquitada, una jugada de rutina se llenó de polémica, con expulsados incluidos y una larga revisión en el VAR. Palavecino cometió una falta en el área y tras ser revisada fue que se sancionó con la pena máxima. Pero debido a los reclamos el DT celeste fue echado del encuentro. E inmediatamente después, Óscar Estupiñán clavó el del descuento desde los 11 pasos.

Tras la pausa del medio tiempo, el juego mantuvo la misma tónica, con Cruz Azul a un nivel muy por encima de los Bravos y la insaciable sed de goleada debido a la extraña jugada con la que terminó la primera parte. Juárez se mantenía permisivo, tanto, que Charly Rodríguez tomó una pelota en tres cuartos de cancha, vio camino libre y la condujo hasta el filo del área, donde mandó un zapatazo a la escuadra superior derecha para el 4-1 apenas a los 50 minutos.

Será que Jesús Rafael López se sintió culpable en el penal para los Bravos, pero luego intentó recompensar con otra pena máxima, pero ahora para los cooperativistas, al aprovechar que en una salida de Gudiño, el meta arrolló a Fernández. El problema fue que Rotondi estrelló su disparo desde el manchón penal en el palo para dejar ir el 5-1.

Cruz Azul aflojó y permitió que en un tiro de esquina, el recién ingresado Guilherme Castilho marcara un gol de media tijera, un recurso tras rebotes en el área que derivaron en el 4-2. Juárez despertaba y los fantasmas de las “cruzazuleadas” comenzaban a susurrar al oído a los celestes. Y entonces, otra vez Estupiñán aprovechó un rebote de Andrés Gudiño para poner el 4-3 y mucho drama al cierre de un partido con desenlace de terror.