Cruz Azul rescata empate ante Atlas con triplete de Ángel Sepúlveda

Atlas y Cruz Azul firmaron un empate 3-3 en el Estadio Jalisco, en un encuentro que desbordó emociones y goles de gran factura.



En un duelo electrizante que mantuvo al filo de la butaca a los aficionados, Atlas y Cruz Azul firmaron un empate 3-3 en el Estadio Jalisco, en un encuentro que desbordó emociones y goles de gran factura. No parecía un duelo de las primeras fecha del torneo casero, sino dio la impresión que fuera un cotejo de liguilla.

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Los rojinegros dominaron en el arranque, pero la reacción cementera, liderada por un inspirado Ángel Sepúlveda, aseguró un reparto de puntos que dejó a ambos equipos con un sabor agridulce.

El telón se abrió al minuto 17, cuando Eduardo Aguirre, apodado ‘El Mudo’, rompió el hielo con un zurdazo letal desde el corazón del área, batiendo al portero celeste por bajo, junto al palo izquierdo.
Atlas, con el control del balón, aprovechó un descuido defensivo de la Máquina al 31’. Aguirre desbordó por la banda y sirvió un pase preciso a Diego González, quien, sin titubear, conectó de zurda para mandar el balón al fondo de las redes, desatando la euforia en las gradas.

DE PELÍCULA

El segundo tiempo trajo consigo un guion digno de un thriller. Apenas a los 10 minutos de la reanudación, Ángel Sepúlveda descontó para Cruz Azul desde los once pasos, ejecutando con frialdad un penal que colocó con la derecha pegado al poste izquierdo.

El gol inyectó vida a los visitantes, y tres minutos después, Sepúlveda volvió a hacerse presente. Con una asistencia quirúrgica de Mateusz Bogusz, el delantero cementero definió con un derechazo raso desde el centro del área, igualando el marcador.

Atlas, lejos de rendirse, respondió de inmediato. Al minuto 60, Aldo Rocha capitalizó un error defensivo y habilitó a Matheus Dória, quien sacó un zurdazo monumental desde más de 30 metros que se coló en el centro de la portería, devolviendo la ventaja a los rojinegros.

El Jalisco vibraba, y el triunfo parecía quedarse en casa.

Sin embargo, Cruz Azul no bajó los brazos. Cuando el reloj marcaba el 90’, José Paradela envió un centro milimétrico que Sepúlveda conectó de cabeza, sellando su hat-trick con un remate preciso que silenció el estadio.

El 3-3 final reflejó la intensidad de un choque en el que ambos equipos dejaron todo en la cancha.

El empate, aunque justo, dejó a Atlas con la sensación de haber dejado escapar dos puntos en casa, mientras que Cruz Azul celebró la garra de su delantero estelar.

La afición, testigo de una auténtica feria de goles, abandonó el Jalisco con el corazón acelerado y la certeza de haber presenciado un espectáculo inolvidable.