Cadillac por fin ha hecho rugir su motor en el Circuit de Barcelona-Catalunya. No ha sido, hasta ahora, un estruendo constante, sino más bien un pulso calculado. Tras un lunes histórico que marcó el debut oficial de la naciente escudería en pista, el equipo de Checo Pérez ha decidido bajar las revoluciones —al menos sobre el asfalto— para dar prioridad a la precisión técnica y al análisis de datos.
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El equipo estadounidense decidió dar paso a una pausa estratégica. Tras el shakedown inicial, la nueva escudería estadounidense ha permanecido en su garaje durante el martes y la mañana del miércoles, para priorizar el análisis de datos y ajustes técnicos por encima de rodar en un circuito afectado por el mal tiempo.
Como era de esperar en las frías y complicadas condiciones climáticas, que solo permitieron a Red Bull y Ferrari realizar vueltas significativas, Cadillac optó por una cautela programada. El equipo confirmó su ausencia en pista para continuar con el trabajo interno, un proceso considerado igual de vital que el kilometraje en esta etapa temprana.
El lunes, Cadillac había completado su primer hito tangible. Valtteri Bottas inició las labores durante la sesión matinal, acumulando 33 vueltas antes de ceder el monoplaza al mexicano. La tanda del jalisciense, sin embargo, se vio limitada a solo 11 giros debido a problemas técnicos en el coche.
Pese a la brevedad, Checo Pérez enmarcó esos inconvenientes como parte positiva del proceso, y argumentó que es preferible identificar y solucionar los fallos ahora para poder acumular kilómetros de calidad después. Graeme Lowdon, jefe del equipo, compartió esa visión optimista al final de la primera jornada.
“Para nosotros, esta semana es claramente una semana de shakedown. Tuvimos un día realmente bueno en Silverstone la semana pasada, pero ahora estamos trabajando de manera constante en todos los diferentes sistemas del coche. Y, como sabes, estos coches son increíblemente complicados, pero estoy muy, muy satisfecho con el progreso que hemos logrado”, afirmó Lowdon. “Aún tenemos más trabajo por hacer esta semana, pero todo de una manera estructurada. Así que estoy muy contento con cómo se están dando las cosas”.
La ausencia en el asfalto no implica inactividad. Desde el lunes, el equipo se ha dedicado a examinar minuciosamente la información recogida por Bottas y Pérez, mientras realiza trabajos complementarios en el simulador con el piloto de desarrollo, el brasileño Pietro Fittipaldi. Esta fase de análisis es crucial para un proyecto que se construye desde cero, donde cada dato es una pieza fundamental del rompecabezas.
Con los dos días finales de pruebas por delante, resta ver la estrategia de Cadillac para distribuir el tiempo al volante entre Bottas y Pérez. El equipo, que volverá a pista este jueves 29 de enero, podría optar por dar una jornada completa a cada piloto o mantener el esquema de reparto.




