Cuando Damián Gallardo se presentó por primera vez con sus compañeros en la North Shore Hockey Academy de Middleton, Massachusetts, muchos quedaron se sorprendieron al saber que provenía de la Ciudad de México. Debido a su ubicación geográfica, el invierno mexicano no ofrece fuertes nevadas ni el hielo para practicar estos deportes. Por lo que el ahora miembro de la Selección Mexicana de Hockey Sub-20, tuvo que migrar a Estados Unidos tras los pasos de Matías, su hermano mayor, para perseguir sus sueños.
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Damián tenía solo 3 años cuando su madre Ximena García lo llevó por primera vez a patinar. Y desde entonces, la pista se convirtió en su hábitat natural. Ahora, aquel pequeño que apenas y podía mantenerse en pie sobre las cuchillas de sus patines, representará a México en los World Championships IIHF Sub-20 (División III-B) en la Bishkek Arena de Kirguistán del 18 al 24 de enero, en busca de sellar un boleto a la siguiente división.
“En estos últimos días, lo que hemos estado haciendo en el equipo es ir a entrenar lo más que se pueda. En lo personal, lo digo como alguien que unas cuantas veces se iba a entrenar a otros lugares, entonces estaba todo a mi disposición para poder entrenar y estar más preparado para poder llegar con todo al Mundial. Las expectativas del equipo son altas. Tenemos dos retos entre nosotros para poder ascender y para poder seguir subiendo las divisiones. Y si tenemos la mentalidad correcta y si vamos con la mentalidad para ganar, sí podemos ascender”, dice Gallardo en charla con OVACIONES.
“Hasta ahorita, la dinámica y la convivencia de lo que he visto, porque hay muchos jugadores que están afuera jugando en Estados Unidos, Europa, Canadá, y todavía no sé cómo estaría la dinámica, pero hay muchos jugadores que se conocen desde hace años, pero de los que están en México aquí entrenando, creo que la dinámica va a estar muy padre. Y yo creo que sí, es un equipo bastante especial, porque cada año, cuando se vuelve a hacer el Mundial de Hockey, siempre es un equipo diferente, nunca va a ser el mismo, pero creo que este equipo sí va a tener una dinámica muy especial”, agrega.

En este campeonato participarán —junto con México— los representativos nacionales juveniles de un total de seis países, como son el local Kirguistán, Luxemburgo, Sudáfrica, Irán y Hong Kong. Y aunque el equipo tricolor no es considerado como una superpotencia de esta disciplina, ha dado grandes pasos para poder recortar esa enorme brecha que lo separa de la élite del hockey.
“Creo que el rival que más nos podría dificultar podría ser Luxemburgo o Sudáfrica. De lo que yo sé, de lo que yo he visto, creo que esos dos podrían ser los más difíciles. Está Kirguistán, ellos no los he visto muy bien, no he visto ningún partido de ellos, pero pienso que la competencia va a estar muy pareja y no nada más llegas para jugar bien contra este equipo, no importa de dónde sean, ni de quiénes sean”, explica Damián previo a su participación en esta competencia.
Al igual que más del 50% de la población en México —aproximadamente, 60 millones de personas—, Damián era igualmente aficionado al futbol, deporte que solía practicar mientras alternaba sus entrenamientos de hockey cuando niño. Pero finalmente, cuando se unió al Jr. Kings de Los Ángeles de la CDMX, optó por avocarse al hielo, con el objetivo de impulsar esta disciplina a la que ha dedicado su vida.
“No hay mucho conocimiento sobre esto, el hockey en México no es un deporte más accesible, a diferencia del fútbol o del básquetbol, lo único que necesitas en el fútbol es una pelota de fútbol. En el básquetbol es un parque con aros y la pelota de básquet y con eso la armas. A diferencia del hockey, se necesita más equipo; una pista de hielo o tener hielo para poder jugar. Y creo que esta es la razón por la que el hockey no está tan reconocido en México. Por la zona del clima, el hockey empezó en Canadá en lugares fríos y eso facilita a las personas para poder jugar el juego”, analiza.
Fue durante la pandemia COVID-19 en 2020 cuando la vida de Damián cambió para siempre. Su hermano Matías recibió una invitación para jugar con San Antonio Jr. Rampage, por lo que su madre, no dudó en buscar lo mejor para sus hijos, y los mandó a ambos a vivir a casa de su tío Alberto García, al otro lado de la frontera.

“Es difícil dejar el lugar donde naciste, dejar a tus amigos y jugar a otro país. Yo primero fui a Texas a jugar para San Antonio Rampage. Ahí me invitaron después de que mi hermano fuera a jugar con ellos los primeros 2 años. Después de eso jugué por 2 años. Traté de contactar coaches para ver si podía conseguir un equipo más al norte, donde el nivel es mejor. Traté de buscar opciones y oportunidades”, cuenta el seleccionado Sub-20.
“Al final un coach de un equipo de juniors, que es un nivel alto, me contactó y me dijo que fuera a hacer un showcase para que les mostrara mi talento en Boston, Massachusetts. Ahí me encontré un coach de un equipo triple A. Me fui a Boston a una academia y después de eso estuve un año allá y decidí representar al país. Ahora estoy en la selección del Sub-20 y en el proceso para entrar en la selección del Sub-18”, abunda en joven de solo 16 años.
Damián juega como defensa, y se define a sí mismo en la pista como un guardián de su portería, con buena salida y distribución para que su equipo pueda atacar. Todas esas armas, las ha perfeccionado con el tiempo y el roce internacional que le da el jugar en un nivel mucho más alto al que habría encontrado de haber permanecido en México.
“Me han recibido con muchos comentarios de muchos compañeros de equipos que no sabían ni sabían que había hockey en México. Que no sabían que era algo en sí. Y he tenido muchas personas que se sorprenden porque escuchan que un mexicano está jugando hockey y está en ese nivel, en el nivel donde están ellos. Entonces, sí, los agarro por sorpresa, por decirles eso”, dice sobre cómo ha sido recibido al provenir de un país sin tradición en el hockey.
La meta de Gallardo García a corto plazo es conseguir ese ansiado pase con la Selección Mexicana hacia la siguiente división. Y luego, volver a concentrarse en esa meta de jugar en la NHL, un sueño complicado, pero no imposible.
“Se necesita una dedicación a otros niveles y un talento de otro mundo, pero no es algo imposible (llegar a NHL). Mis aspiraciones son lograr dedicarme al hockey profesionalmente en Europa, Francia, España, Islandia. Hay muchas ligas de hockey profesionales. Yo solo quiero llegar a un lugar donde pueda vivir el hockey porque me gusta y me gustaría dedicarme a eso”, finaliza.




