El piloto mexicano de Cadillac, Sergio Pérez, habló sobre lo que le espera en el Gran Premio de Austria.

Pérez, que regresa al Gran Premio de Austria cree que el equipo ha mejorado en los detalles operativos. Foto: Reuters
El piloto mexicano de Cadillac, Sergio Pérez, habló sobre lo que le espera en el Gran Premio de Austria.

Por: Martín Avilés
Mientras los equipos de Fórmula 1 se preparan para un caluroso Gran Premio de Austria —con alerta de altas temperaturas y chalecos refrigerantes de última generación—, Sergio Pérez sonríe. No porque subestime el desafío técnico que enfrenta este fin de semana, sino porque el termómetro europeo, para él, es casi una broma.
"No quiero usarlo, soy mexicano así que para mí esto no supone mucho calor", respondió el jueves en la conferencia de prensa en el circuito de Spielberg, sobre al kit de enfriamiento que la FIA ha puesto a disposición de los pilotos ante las condiciones extremas previstas.
La escudería Cadillac, donde el tapatío compite esta temporada, llega a Austria con un paquete de mejoras aerodinámicas que incluye carrocería revisada, nuevos pontones laterales y un piso completamente rediseñado.
No es una actualización revolucionaria, pero sí significativa. Y el mexicano confía en que esos cambios, sumados al trabajo operativo del equipo, los acerquen definitivamente a la Q2 por ritmo natural.
"Definitivamente queremos lograr un buen progreso", dijo Checo. "Ya sabes, podemos ver que nos estamos acercando a la zona media, especialmente a una sola vuelta. Creo que todavía nos falta un poco en la parte de la degradación, en la degradación de los neumáticos. Traemos una mejora aquí que con suerte nos podrá acercar aún más".
Pérez, que regresa al Gran Premio de Austria tras su año sabático fuera del Gran Circo, no solo confía en las actualizaciones técnicas. También cree que el equipo ha mejorado en los detalles operativos, esos que marcan la diferencia cuando el rendimiento se iguala.
"Una vez que estemos ahí, ya sabes, todo se reducirá a los pequeños detalles. Creo que, operativamente, el equipo ha estado mejorando bastante, dando pasos realmente grandes hasta ahora. Así que sí, ojalá esta mejora nos pueda poner mucho más cerca", explicó.
Pero si hay un tema que ha robado atención en el paddock esta semana, es el calor. La FIA ha emitido una alerta por altas temperaturas y varios equipos consideran usar los chalecos de enfriamiento, un sistema que consta de tubos por los que circula fluido frío para paliar el sofocante interior del cockpit.
El kit no es obligatorio, pero quienes no lo incorporen deberán añadir 5 kilogramos de lastre para compensar el peso de la pieza. Muchos pilotos aún se resisten por la incomodidad de los tubos y la eficiencia limitada del conjunto. Para el jalisciense de 36 años, sin embargo, la decisión es simple.
"La verdad es que me hace reír que los europeos estén preocupados por este nivel de calor, pero para mí es bastante normal", aseguró. Aunque, tras pensarlo, matizó. "Lo llevaré para refrigerarme un poquito".