Jake Cosío, de su lucha en las pistas a soñar con dirigir la NASCAR México: “Siempre he tenido esa mentalidad de humildad”

El piloto mexicano Jake Cosío platica en exclusiva con Ovaciones sobre su carrera en la NASCAR México Series

Jake Cosío (Foto: Bomberg México)
Jake Cosío (Foto: Bomberg México)

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Jake Cosío mira carreras mientras desayuna. También a la hora de la comida. El automovilismo es una pasión que heredó de su padre, cuando de pequeño lo observaba con atención durante horas mientras arreglaba autos en el taller.

El volante era su destino, pero la forma en que ha transitado su carrera con los años, lo ha convertido en un piloto capaz de lidiar con todo tipo de batallas, al estar acostumbrado a brillar pese a la adversidad.

De aquellos primeros años de vida, a Jake se le quedó tatuada en la mente la imagen de su papá preparando un auto con el número 51. Es por eso que desde que comenzó su andar en las pistas, eligió dicho dígito como un homenaje simbólico para quien le enseñó todo lo que sabe del deporte motor.

De tal manera que cada vuelta es una aventura juntos, sin importar las vicisitudes que se atraviesen.

“Yo vengo desde abajo, desde que mi papá era mecánico, de que vivía en el taller, literal, a ser ahora un ejemplo para los niños de que si lo quieren, lo pueden conseguir. Al Jake del pasado le diría ‘prepárate más. No abuses de tu talento, prepárate físicamente antes, no ahorita que ya estás en una etapa ya más avanzada de tu vida’, porque no es lo mismo que ahorita que tengo 38, cuando tenía 28, y cuando tenía 18. Afortunadamente la vida me ha puesto en una circunstancia muy favorable. Yo llegué a NASCAR siendo un piloto maduro”, dice el piloto de Bomberg México en charla exclusiva con Ovaciones sobre su desarrollo como piloto en la NASCAR México Series.

“Esa oportunidad que recibí en 2018, yo la pedía a los 14, 15 años, que tenía mi mejor amigo Rubén Rovelo y él sí tuvo esa oportunidad y pudo tener una carrera bastante larga en el automovilismo. No se dieron las cosas en el momento que yo esperaba, pero cuando llegué con 27 años a NASCAR, yo había corrido otras categorías, ya era un piloto maduro, ya había chocado, ya había roto motores, ya me había peleado abajo del coche; ya había metido primera en vez de quinta velocidad. Rompí motores así, porque era un piloto inmaduro. Entonces cuando me llega la oportunidad en NASCAR, dije ‘me hubiese gustado llegar antes’, pero después pensé que si hubiese cometido todos esos errores en mi primera oportunidad, no hubiera durado un año. Hubiera sido el hazmerreír de todos”, añade.

El hoy piloto de 38 años de edad ha sabido rodearse de la gente correcta, como David Sánchez, CEO de Bomberg México, quien le ha ayudado a poder abrirse camino en esta lucha feroz contra los adinerados equipos como Telcel Racing o Canel’s, cuyos presupuestos facilitan la vida de sus pilotos y son —naturalmente— siempre contendientes al título.

“No es una lucha. Simplemente es tener el 100% de realidad, saber dónde tienes los pies bien puestos sobre la tierra. El hecho de yo querer competirle a equipos como de Carlos Slim o de Canel’s sería muy arrogante de mi parte porque no tenemos los recursos ni la experiencia. Pero sí estamos presentes, sí estamos compitiendo y de repente un buen día podemos ganarles. Lo principal es estar cobijado por un muy buen equipo, que crea en tu proyecto, que crea en ti y que le entusiasme trabajar contigo, los ingenieros. Y eso me ha pasado, la verdad, entre todos los equipos que he estado porque siempre he tenido esa mentalidad de humildad, de llevar la cabeza arriba pero nunca dejarnos de nadie”, asegura.

Actualmente, Cosío larga en la posición 11 del campeonato con 122 puntos en la temporada 2026 de la NASCAR México Series luego de cuatro fechas disputadas en San Luis Potosí, Tuxtla Gutiérrez, Tulum y Puebla.

“La puedo calificar bien, contento. Muchas veces las expectativas para empezar la temporada es ‘ah, voy a llegar a partir todo’. Pero cuando te enfocas en tu realidad y ves con lo que cuentas, es tener que optimizar lo más que pueda, esto para todo el año. Entonces, ¿qué hay que hacer? No chocar, no romper motores, porque eso nos va a llevar a que lleguemos a los Playoffs. Tener esos poquitos recursos para ahora sí meterle más carne al asador. Si yo quisiera llegar a la primera carrera y decir, ‘no, ahora sí voy a ganar’ y choco y rompo un motor, entonces ya la siguiente carrera voy a correr con miedo. Ahorita estoy corriendo con cabeza, estoy corriendo con esa inteligencia que ya tengo nueve años corriendo en NASCAR. Tengo que ser un piloto inteligente”, comenta.

Es así como Jake ha construido una carrera estable en la categoría. Antes, consiguió el título del campeonato TC2000 en 2017, para luego ser Novato del Año en 2018 y tercer lugar general en la categoría NASCAR FedEx Challenge.

En 2019 subió a la NASCAR México Series y también se consagró Novato del Año. Para 2023 obtuvo su primera victoria en la categoría estelar en el Ecocentro de Querétaro. 

Y en un futuro, se ve como la cabeza al frente de este serial, con tal de dar voz y empoderar a jóvenes que, como él, tienen el sueño de competir ahí.

“Haría muchos cambios por ideas de renovarse. En mi mente siempre ha estado hacer las cosas bien. La planeación, no es que esté mal o esté bien, sino hacerlo diferente. Creo que el automovilismo necesita sangre nueva, cabezas nuevas, sangre nueva que piense diferente, porque el final del día el automovilismo se ha convertido en lo mismo de toda la vida. No voy a hablar mal ni bien. Tenemos automovilismo pero no voy a hablar mal porque, al final del día yo vivo de esto. Me gustaría sentarme y pensar qué puedo hacer diferente y qué es lo que en verdad necesita el automovilismo. Y tengo ya un escrito, tengo ya muchas ideas, tengo mucha visión de cómo podría hacerlo. Me gustaría mucho tener esa oportunidad”, finaliza.

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