Noel León ha hecho historia al ganar la primera pole position para un mexicano de todos los tiempos en la Fórmula 2.
Noel León es primer mexicano con pole position en Fórmula 2 de la historia

Por: Martín Avilés
Noel León ha hecho historia. El joven piloto ganó la primera pole position para un mexicano de todos los tiempos en la Fórmula 2. No lo hizo en el último suspiro, ni arrancó con un tiempo estratosférico. La consiguió desde el silencio. Desde la espera. A partir de una estrategia que desafió la lógica convencional de la categoría y que, este viernes en el Red Bull Ring, lo convirtió en el dueño del cronómetro.
El volante azteca de 21 años salió a pista cuando la mayoría de sus rivales aún ajustaban neumáticos en el pit lane. Marcó su vuelta rápida con una ventaja de medio segundo sobre Rafael Câmara y, entonces, tomó una decisión que parecía suicida al detenerse.
Durante 10 largos minutos, Noel León observó desde su garaje, junto al equipo de Campos Racing, cómo el resto de la parrilla intentaba, sin éxito, superar su registro. Ni Alex Dunne, a una décima, ni Nikola Tsolov, a 186 milésimas, lograron arrebatarle el mejor tiempo. La pole ya era suya.
Impacto y expectativas para el automovilismo mexicano
"Fue una apuesta arriesgada, pero sabíamos que el tráfico podía jugarnos en contra y que el tiempo que habíamos marcado era competitivo. Confiamos en el trabajo y en el coche", declaró el piloto, quien se mostró sereno pero con una sonrisa que delataba la satisfacción del momento.
La estrategia, poco convencional, tuvo un ingrediente extra de tensión: mientras León esperaba, el cronómetro seguía corriendo y los rivales presionaban. Pero el muro de medio segundo que había impuesto resultó infranqueable.
"Sabíamos que era un circuito corto y que las diferencias serían ajustadas, pero también que si lograba una vuelta limpia, sin tráfico, podía ser determinante. Y así fue", añadió.
El domingo, Noel León partirá desde la posición de honor en el Gran Premio de Austria. Antes, disputará la carrera sprint del sábado, pero su mirada ya está puesta en la prueba principal.
La pole está asegurada. La confianza, también. Y para el automovilismo mexicano, que no veía una joya así desde hace años, la espera ha valido la pena.