Bellinger fue MVP tras impulsar dos carreras en la primera entrada decisiva.
La Liga Americana consuma triunfo sobre la Nacional y primera blanqueada en MLB All-Star Game desde 2013

Por: Martín Avilés
Un rally de tres carreras de la Liga Americana en la parte alta de la primera entrada impulsó la primera blanqueada en el MLB All-Star Game desde 2013. Cody Bellinger bateó un sencillo remolcador de dos carreras y el nuevo circuito se llevó el triunfo sobre la Liga Nacional luego de perder el año pasado en un desempate.
Filadelfia fue testigo de una noche de dominio absoluto. La Americana derrotó a la Nacional por pizarra de 4-0 en el Juego de Estrellas número 96 de la historia, una victoria que supo a revancha después de la derrota del año anterior. Fue apenas la octava blanqueada en toda la historia y primera en 13 años, una rareza que habla del control ejercido por los lanzadores de la Americana sobre una alineación nacional que nunca encontró respuestas.
La sentencia llegó temprano. En la primera entrada, la Americana llenó las bases contra el abridor local, Christopher Sánchez. Cody Bellinger, estrella de los New York Yankees, no desaprovechó la oportunidad y conectó un sencillo al jardín central que impulsó dos carreras. Acto seguido, Ben Rice remolcó a Bobby Witt Jr. para poner el 3-0 antes de que los locales pudieran reaccionar. Fue un golpe tempranero que marcó el tono de toda la noche.
Bellinger, que terminó con dos hits y dos carreras impulsadas, se llevó el premio al Jugador Más Valioso del partido, un reconocimiento a su capacidad para aparecer en los momentos clave. Su actuación fue el reflejo de un equipo que aprovechó cada oportunidad y que, desde el montículo, no dio tregua.
Dylan Cease, abridor de la Americana, ponchó a los tres bateadores que enfrentó en la primera entrada y se llevó la victoria en una noche donde el pitcheo fue el gran protagonista. En total, la Liga Americana utilizó a 11 lanzadores diferentes, una rotación que mantuvo a la ofensiva nacional en jaque durante las nueve entradas.
Hubo un momento de inquietud en la tercera entrada, cuando Junior Caminero, estrella de los Tampa Bay Rays, tuvo que abandonar el juego tras ser golpeado por un lanzamiento. Afortunadamente, el dominicano aseguró que no se trata de nada grave, pero el susto recorrió la banca de la Americana.
Por su parte, la Liga Nacional, que llegaba sin Shohei Ohtani, lesionado, nunca encontró el ritmo. Solo conectó tres imparables en toda la noche: uno de Juan Soto, otro de Pete Crow-Armstrong y el último de Otto López. Una producción ofensiva decepcionante para un equipo lleno de estrellas.
El momento más emotivo de la velada llegó en el séptimo inning, cuando Miguel Vargas conectó un jonrón de 433 pies que puso el 4-0 definitivo. Fue el único cuadrangular de la noche, pero suficiente para desatar la euforia en el Citizens Bank Park.
El estadio, que había permanecido en silencio durante gran parte del compromiso, cobró vida con un espectáculo de fuegos artificiales acompañado por "America the Beautiful" de Ray Charles, una escena que evocó la película "The Sandlot" y que convirtió la noche en un momento para recordar.
Con esta victoria, la Liga Americana suma su número 48 en la historia del Clásico de Verano y deja atrás la amarga derrota de 2025. Para la Nacional, la ausencia de Ohtani pesó, pero no justifica una ofensiva que apenas rozó el promedio.