El MLB All-Star Game 2026 se jugará en Filadelfia sin Shohei Ohtani ni Aaron Judge, en una despedida para Justin Verlander
MLB All-Star Game 2026: sin Shohei Ohtani ni Aaron Judge, pero con Justin Verlander

Por: Martín Avilés
Cuando el ampáyer grite "¡play ball!", un profundo suspiro de nostalgia recorrerá el Citizens Bank Park. Las dos más grandes figuras que dominan la pelota estarán fuera del MLB All-Star Game 2026 por lesión.
Y tan pronto las cámaras de televisión busquen enfocar a Shohei Ohtani y Aaron Judge, la sensación de que la fiesta está incompleta, será contenida por la emotiva presencia de Justin Verlander. Un último baile para otra leyenda del pasado reciente en la Gran Carpa.
Filadelfia y su parque con su capacidad ampliada para 42 mil 901 espectadores, será el epicentro del Juego de Estrellas número 96, una tradición que esta noche celebrará no solo al deporte rey, sino también el 250 aniversario de la ciudad del amor fraterno, apenas 10 días después del Día de independencia del país vecino.
Detalles confirmados sobre las ausencias en el Juego de Estrellas 2026
Como ocurrió en 1976, cuando Estados Unidos conmemoraba su bicentenario, Filadelfia vuelve a ser el centro de atención con el Clásico de Verano, una cita que ya ha albergado en 1943, 1952, 1976 y 1996. Pero esta vez, la historia y el presente se dan la mano en un evento que promete emociones encontradas.
La Liga Americana llega con el peso de la historia a su favor. Domina el historial por 48-44-3 y su superioridad en la era moderna ha sido abrumadora, con 22 victorias en 28 ediciones desde 1997. Sin embargo, la Nacional ha ganado dos de los últimos tres enfrentamientos, incluido el emocionante swing off de 2025, cuando el juego terminó empatado a cero después de nueve entradas.
La novena del Viejo Circuito buscará repetir la hazaña frente a su afición, pero lo hará sin una de sus figuras más emblemáticas.
Impacto y despedida de Justin Verlander en el evento
Y es que Ohtani, el fenómeno japonés que batea esta temporada .293 con 22 jonrones y 58 carreras impulsadas, y que como lanzador presume de 8-2 con 95 ponches y 1.79 de efectividad, se perderá el duelo por culpa de un drenaje en su rodilla izquierda.
El candidato a un quinto MVP —cuarto consecutivo—, se someterá al procedimiento para estar listo el viernes, cuando Los Ángeles Dodgers enfrenten a New York Yankees.
Tampoco estará el baby bomber, Aaron Judge, afectado por una molestia en las costillas. Y por si fuera poco, además de no tener a sus dos máximos exponentes, Las Mayores se perderán del talento de Byron Buxton, con problemas en la cadera; y Vladimir Guerrero Jr., quien sufre una lesión en la espalda, para esta edición del Juego de Estrellas.
Las ausencias, sin duda, restan brillo al encuentro, pero abren la puerta a que nuevas estrellas tomen el relevo y demuestren que el futuro del béisbol está en buenas manos. En el montículo, el duelo promete emociones. Cristopher Sánchez, el lanzador local de Philadelphia Phillies, será el abridor por la Liga Nacional.
La decisión no solo premia su consistencia en la temporada regular, sino que emociona a una afición que verá a uno de los suyos representar a la franquicia en su propio estadio. Enfrente, la Liga Americana confiará el brazo a Dylan Cease de San Diego Padres, quien llega con un gran momento de forma y la responsabilidad de mantener el dominio de su liga.
Pero hay un nombre que flota por encima de todos. Justin Verlander, el veterano de 43 años, se despedirá esta noche del Juego de Estrellas. Aunque no lanzará. Una lesión en el tendón de la corva se lo impide, pero su presencia es un homenaje a 18 temporadas de grandeza.
Verlander, que debutó en el Clásico de Verano en 2007 con solo 24 años, recién salido de su temporada como Novato del Año, ha sido testigo de la evolución del béisbol. En 2012, en su primera apertura como All-Star, permitió cuatro hits y cinco carreras después de que su compañero Prince Fielder lo convenciera de intentar lanzar a 100 millas por hora, una hazaña que en aquel entonces era mucho más rara que hoy.
En 2019, en su siguiente aparición, ponchó a sus futuros compañeros Javier Báez y Freddie Freeman con casi exclusivamente rectas, demostrando que la veteranía no reñía con la potencia. Ahora, seleccionado como Leyenda por el Comisionado Rob Manfred, llega con una mirada distinta.
Ya no es el joven arrogante ni el veterano implacable. Ahora es un padre que quiere compartir el momento con su hijo Bellamy Brooks Verlander, de un año, y con sus compañeros Kevin McGonigle y Dillon Dingler, dos jóvenes de los Detroit Tigers que viven su primera experiencia All-Star.
"Muchísimo", dijo Verlander cuando le preguntaron si esperaba con ilusión esta despedida. "Ahora también tengo a mi hijo, así que será genial. Él no lo recordará, pero tendré algunas fotos con él. Y luego ir con Kevin, que por su edad podría ser mi hijo. Hemos creado una muy buena relación. Nos gastamos bromas, lo cual es genial".
La coincidencia entre su anuncio de retiro y su selección no fue casual. Verlander llevaba varias semanas meditando que esta sería su última temporada, desde que la lesión en el tendón de la corva interrumpió su regreso. Cuando la Oficina del Comisionado le propuso la idea del Juego de Estrellas, él compartió sus planes.
Justin quiere vivir el evento con su familia, revivir la experiencia a través de los ojos de sus compañeros jóvenes y despedirse como merece, no con un lanzamiento, sino con la dignidad de quien ha sido uno de los grandes.
Porque el Juego de Estrellas es, en esencia, eso. Un momento de pausa en mitad de la temporada, un reconocimiento al esfuerzo y una oportunidad para que los aficionados vean a los mejores compartir terreno. Para Philly, ser anfitrión en el 250 aniversario del país es un honor que ya vivió por primera vez en 1976 y que esta noche repetirá con la esperanza de que el béisbol, como siempre, esté a la altura de la historia.
La primera bola estará cargada de emociones. Y con ella, el eco de una leyenda que se despide, el murmullo de un futuro que comienza y la certeza de que, en el béisbol, cada Juego de Estrellas es un recordatorio para apreciar a las nuevas y antiguas figuras.