Aaron Rodgers anunció que la temporada 2026 será la última de su histórica carrera en la NFL y buscará cerrar su legado con los Pittsburgh Steelers junto a Mike McCarthy
Aaron Rodgers anuncia su retiro al término de la temporada 2026 de la NFL con Pittsburgh Steelers: "Esto es todo"

Por: Martín Avilés
Aaron Rodgers ha confirmado que la temporada 2026 será su última en la NFL.
En el año 22 de su prodigiosa trayectoria en la liga, el legendario quarterback ha decidido retirarse, tan pronto se consuma el reloj de cualquiera que sea su partido final.
Lo hará vestido con el uniforme de los Pittsburgh Steelers, franquicia que le devolvió el gusto por el juego, al grado que decidió volver para un último y definitivo baile en los emparrillados.
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El cuatro veces MVP de la liga ha confirmado su adiós al término de una campaña que representará para él un emotivo reencuentro con su exentrenador en jefe Mike McCarthy, quien fue contratado por los Steelers y ha sido —en buena medida— la razón por la que A-Rod se convenció de volver para despedir su carrera entrenado por un viejo amigo.
"Esto es todo", dijo el mariscal de campo de 42 años cuando le preguntaron si este sería su año final. Sus palabras, breves y directas, sonaron como el epílogo de una historia que comenzó hace más de dos décadas y que ahora encuentra su cierre más simbólico en Pittsburgh, bajo las órdenes del mismo entrenador con el que ganó su único anillo de Super Bowl en la edición XLV, irónicamente, ante los Steelers.
Rodgers llegó a la franquicia de la AFC Norte después de dos temporadas decepcionantes con los New York Jets, la primera de ellas truncada por una lesión en el tendón de Aquiles a solo cuatro jugadas de su debut.
En Pittsburgh encontró un segundo aire.
La temporada pasada, guió al equipo al título de la división AFC Norte, con 3 mil 322 yardas aéreas, 24 touchdowns y solo siete intercepciones. Sin embargo, cuando Mike Tomlin renunció tras la derrota en Playoffs ante los Houston Texans, A-Rod pensó que su ciclo en Pittsburgh también había terminado.
"Fue un momento emotivo porque todos lo queremos mucho, y pensé que probablemente ese sería mi final", confesó el californiano en su cita con la prensa.
Pero entonces llegó Mike McCarthy
El mismo entrenador que lo dirigió durante 13 temporadas en Green Bay Packers, con quien ganó el Super Bowl tras la temporada 2010 y bajo cuyo mando obtuvo dos de sus cuatro premios MVP. McCarthy, contratado para reemplazar a Tomlin, fue el factor que cambió todo.
"Cuando se tomó la decisión de contratarlo, comencé a considerar la posibilidad de regresar", reconoció Rodgers. Y regresó. Firmó un contrato de un año por hasta 25 millones de dólares, el mismo acuerdo que había sellado en junio pasado cuando declaró en el programa de Pat McAfee que la temporada 2025 sería probablemente la última.
Pero el fútbol americano, a veces, concede segundas partes que parecen escritas por un novelista melancólico. Rodgers y McCarthy, después de años separados, se reencuentran para un último baile, ahí, en esa misma pista donde tantos pasos dieron juntos con los gritos de los fanáticos como música de fondo.
"Sin duda tenía algunas dudas, pero tuve buenas conversaciones con Mike desde que lo contrataron. Es agradable regresar. Se siente diferente al año pasado, porque conocía a algunos de los chicos y a la gente que trabaja aquí", dijo Rodgers. "Así que me sentí bien al volver".
No es casualidad que Rodgers haya elegido esta temporada para decir adiós.
Será la vigésimo segunda de su carrera, una cifra que lo coloca entre los más longevos de la historia. Pero más allá de los números, está el simbolismo. Cerrar el círculo con McCarthy, el entrenador que lo vio crecer, en una ciudad que lo adoptó cuando muchos daban por terminada su carrera. Los Steelers, que perdieron el Super Bowl ante los Packers de Rodgers y McCarthy en la temporada 2010, ahora tendrán a esa dupla de su lado, en busca de llevarlos de vuelta a la gloria.
La temporada 2026 será un viaje de nostalgia y ambición. Rodgers, que cumplirá 43 años en diciembre, sabe que su cuerpo no aguantará para siempre. Pero también sabe que este es el final que eligió. No el de un retiro silencioso, sino el de un último intento.
"En los últimos días he vivido una serie de momentos increíbles, de esos que te hacen pellizcarte para comprobar que no son reales", puntualizó tras el segundo día de actividades voluntarias en Pittsburgh. Y pronto, llegará ese último baile. Y como todos los bailes finales, promete ser inolvidable.




