El Estadio Olímpico Universitario estará a reventar en la que será la tercera serie por el título entre estos dos grandes de México
¡Que sea épica! Pumas va por la octava y Cruz Azul por la décima en una Final para la historia

Por: José Andrés Díaz
Ha llegado la cita con la historia. Sea cual sea el destino, quedará escrito este domingo cuando Pumas reciba a Cruz Azul en la Final de vuelta del Clausura 2026, a disputarse en el Estadio Olímpico Universitario.
Tras haber empatado sin goles el jueves pasado en la ida, el campeonato tendrá que ser resuelto en 90 minutos o más e incluso hasta los penales, si es que no hay un ganador en el tiempo regular.
Gracias a una gran defensa en el primer duelo, Pumas evitó disputar este encuentro en casa con desventaja, mientras que Cruz Azul desaprovechó su condición de local.
Lo cual podría decirse que le juega en contra, pero si hay un campo con el que La Máquina está familiarizada, es precisamente el Olímpico por haber jugado ahí de local todo el 2025, recinto en el que consiguió la Concachampions de la temporada pasada.
Pumas llegó a esta Final por el título de la mano de Efraín Juárez, luego de terminar como líderes de la fase regular y gracias a ello, eliminar a América y Pachuca en las fases previas, gracias a la posición en la tabla.
Cruz Azul lo consiguió tras el manotazo en la mesa de su directiva con el cese de Nicolás Larcamón y la llegada de Joel Huiqui como técnico interino, el cual en Liguilla logró echar al Atlas y a Chivas en cuartos y semis respectivamente.
La tercera Final en la historia entre Pumas y Cruz Azul
Si bien son dos clubes grandes del futbol mexicano, las Finales entre Pumas y Cruz Azul no son tan comunes, ya que las dos previas sucedieron hace más de 40 años.
La primera fue para el conjunto cementero en la temporada 1978-1979, mientras que la segunda fue para los universitarios dos años después en la 1980-1981.
De tal forma que han pasado 45 años desde la última vez que estas dos instituciones se vieron las caras en una serie por el título.
Además, esta Final del Clausura 2026 inclinará sí o sí la balanza hacia alguno de los dos equipos, por lo que hay muchísimo en juego.
La Final de la Obsesión: la rivalidad encendida
Particularmente esta Final tiene muchísimo picante, el cual viene desde el año pasado con la renta del estadio al Cruz Azul por parte de la UNAM, el título celeste en la Concacaf y la posterior no renovación del contrato a principios del 2026, lo cual obligó a los cementeros a ser un equipo nómada entre Puebla, el Estadio Banorte y retornar al hoy conocido como Estadio Azulcrema para la ida de esta serie.
La mecha propiamente se encendió desde hace seis meses con aquella entrada de Adalberto Carrasquilla a Kevin Mier, la cual terminó en fractura del arquero colombiano, lo cual derivó en un amago de solicitud de inhabilitación por parte de Cruz Azul al jugador de Pumas y por consiguiente, la decisión de la Universidad Nacional de echar a los inquilinos cementeros del inmueble que ahora es el escenario de una Final por el título de Liga MX, amén de la muerte de un aficionado celeste en uno de los estacionamientos del inmueble, lo cual también fue causal para sacar a ese equipo.
Además, en esta Liguilla ambos equipos se han visto envueltos en polémicas arbitrales tanto dentro como fuera de la cancha, siendo la última de ellas la dura crítica de Efraín Juárez a Cruz Azul por querer cambiar al árbitro de este juego, Daniel Quintero, cuando los cementeros a juicio del técnico auriazul han sido el equipo más beneficiado por ellos en esta Fiesta Grande.
Eso derivó en que La Máquina haya solicitado una dura sanción al entrenador auriazul y que Joel Huiqi le pida que no "manche la Final" con sus declaraciones.
Pumas con todo lo que tiene; Cruz Azul, sin delantero al cien
Para este duelo, los Pumas tienen a todos sus jugadores a disposición y en buenas condiciones físicas para buscar el título, si bien tiene mucha menos banca que Cruz Azul, porque se le lesionó Alan Medina y Guillermo Martínez está inhabilitado para jugar por estar con la Selección Mexicana para el Mundial. Memote estará en el estadio apoyando a su equipo, al igual que Erik Lira con los celestes.
Y del lado de Cruz Azul, está el tema del centro delantero que sigue sin tener al completo de sus capacidades, porque Gabriel Fernández claramente no está aún al cien por sus problemas musculares, mientras que Nico Ibáñez ha estado fuera toda la Liguilla.
Pumas no pierde en casa desde marzo pero Cruz Azul tiene diez juegos sin perder
Para calentar un poco más el escenario, está muy claro que el Olímpico ha regresado a ser ese ser vivo que ruge a favor de los Pumas y que llena de potencia y fuerza a los locales en busca del triunfo.
Los de Efraín Juárez no pierden en casa desde hace casi tres meses, en aquel juego ante Toluca que culminó 2-3 el 3 de marzo, duelo en el que los universitarios tuvieron varias claras para mínimo empatar.
Aunado a ello, en este semestre considerando Liga y Liguilla, Pumas ha ganado seis partidos y ha empatado cuatro encuentros como local.
Sin embargo, Cruz Azul tiene diez juegos oficiales al hilo sin conocer la derrota, con cuatro triunfos y seis empates, amén de que en Liguilla tiene nueve encuentros consecutivos en los que no ha perdido con cuatro triunfos y cinco empates.
Queda muy poco para que ruede la pelota y que sea el mejor equipo el que se corone este semestre, en una Final que sea cual sea su resultado marcará para siempre a la afición de ambos equipos. Que sea épica.







