El protocolo volvió a activarse en México vs. Ecuador. Estas son las condiciones que deben cumplirse antes de que ruede el balón
¿Por qué la FIFA retrasa un partido? Así opera su protocolo de seguridad


Por: Jessica López
Las lluvias registradas durante algunos encuentros de la Copa Mundial de la FIFA 2026 han despertado una duda: ¿un partido puede cancelarse por mal clima? La respuesta es sí, aunque no basta con que llueva para que el árbitro detenga el juego.
La FIFA establece que la prioridad es proteger la integridad de jugadores, árbitros, trabajadores y espectadores. Por ello, antes de tomar cualquier decisión se evalúan las condiciones del terreno de juego y sobre todo, los riesgos que puedan representar fenómenos como las tormentas eléctricas.
La lluvia no suele detener un partido
A diferencia de otros deportes, el futbol está diseñado para jugarse bajo distintas condiciones climáticas, incluida la lluvia. Mientras el balón pueda rodar con normalidad y la cancha no represente un peligro para los futbolistas, los encuentros continúan con normalidad.
Actualmente, los estadios utilizados para la Copa Mundial cuentan con sistemas de drenaje de alta capacidad, lo que permite desalojar grandes volúmenes de agua en poco tiempo y mantener el terreno en condiciones aptas para el juego.
Los rayos son el principal motivo para suspender un encuentro
El escenario cambia cuando se detecta actividad eléctrica en las inmediaciones del estadio.
Durante el Mundial 2026, la FIFA aplica los protocolos de seguridad establecidos por las autoridades locales de cada país sede. En Estados Unidos, por ejemplo, se siguen los lineamientos de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), que establecen la suspensión de las actividades cuando un rayo es detectado dentro de un radio aproximado de 13 kilómetros del inmueble.
En estos casos, el árbitro detiene el partido y ordena que jugadores, árbitros y cuerpos técnicos abandonen el terreno de juego.
¿Cuándo puede reanudarse el juego?
Una vez suspendido el encuentro por actividad eléctrica, no puede reiniciarse de inmediato.
El protocolo establece que deben transcurrir al menos 30 minutos desde el último rayo detectado dentro del perímetro de seguridad. Si durante ese tiempo vuelve a registrarse una descarga eléctrica, el conteo comienza nuevamente desde cero.
Antes de que el balón vuelva a rodar, los equipos realizan un nuevo calentamiento para reducir el riesgo de lesiones tras el periodo de inactividad.
¿Existe un límite para esperar?
La FIFA no establece un tiempo máximo para decidir si un partido debe cancelarse definitivamente por causas meteorológicas.
Cada situación se analiza de manera particular, tomando en cuenta la evolución del clima, las condiciones de seguridad y la posibilidad de reanudar el encuentro sin poner en riesgo a los asistentes.
Si las condiciones impiden continuar ese mismo día, el reglamento contempla que el partido pueda completarse posteriormente desde el minuto exacto en que fue suspendido, respetando el marcador y todas las incidencias registradas hasta ese momento.
Un protocolo que ya se aplicó en el Mundial
Las medidas de seguridad ya fueron puestas en práctica durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.
Uno de los casos ocurrió en el partido entre Francia e Irak, disputado en Filadelfia, donde una tormenta eléctrica obligó a detener el encuentro durante cerca de dos horas. El juego solo pudo reanudarse después de que las autoridades confirmaron que ya no existía riesgo por actividad eléctrica en los alrededores del estadio.
El protocolo se activó en el México vs. Ecuador
El protocolo de seguridad volvió a cobrar relevancia este martes durante el partido entre México y Ecuador.
A unas horas del silbatazo inicial, la FIFA informó que el encuentro, programado originalmente para las 19:00 horas en el Estadio Ciudad de México, sería retrasado debido a las condiciones meteorológicas en la zona, donde se registró una tormenta eléctrica.