"La Verdeamarela" llegó a cuatro puntos y es por ahora líder del Grupo C por goles; puede caer al segundo lugar de grupo si Marruecos golea a Haití en la última fecha

Neymar
Foto: MexSport
"La Verdeamarela" llegó a cuatro puntos y es por ahora líder del Grupo C por goles; puede caer al segundo lugar de grupo si Marruecos golea a Haití en la última fecha

Por: José Andrés Díaz
Tras la mala presentación que tuvo Brasil en esta Copa del Mundo con el empate ante Marruecos, estaba más que obligado a incrementar considerablemente su nivel y Haití fue la víctima perfecta, en un partido que terminó 3-0 a favor del pentacampeón del mundo.
En efecto, la Canarinha derrotó sin mayores problemas al conjunto antillano, aunque claramente este encuentro no puede ser tomado como referencia para absolutamente nada en cuanto a lo que puede alcanzar o no la Verdeamarela en esta Copa del Mundo.
Lo que sí es que este Brasil no deslumbra, no emociona, no provoca y transmite muy poco de lo que históricamente es en el futbol: el más ganador de los Mundiales.
Brasil fue efectivo y contundente ante un equipo que le intentó plantar cara hasta donde sus facultades físicas y futbolísticas le dieron... pero hasta ahí.
Es decir, esta versión del gigante sudamericano no logra empatar las grandes expectativas que se tienen en él; Brasil ha dejado de ser jogo bonito, carnaval y fiesta con la alegría de jugar al futbol en el campo.
Se ha convertido en una mezcla extraña; parece que su identidad se ha diluido entre la idea que pretende establecer su entrenador europeo, el italiano Carlo Ancelotti y jugadores que da la sensación se han desconectado de sus orígenes.
Es normal que Brasil le haya ganado a un muy débil Haití, se puede decir que el marcador se quedó corto; pero lo que es preocupante con esta "Canarinha" es que no da esas vibras de ser serio candidato al título.
Eso y muchas cosas más deberá intentar corregir Carletto, porque por sí solo Brasil siempre debe ser considerado favorito y temerle en el terreno de juego por su juego espectacular.
Pero si un rival de mayor envergadura se encuentra a esta versión del equipo sudamericano, no debería representarle mayor temor y lo puede derrotar incluso sin emplearse a fondo.
Brasil se llevó la victoria en este cotejo ante los haitianos, gracias al doblete del delantero Matheus Cunha del Manchester United, quien marcó al 23' y 36', ambas ocasiones con muy buenas definiciones ante el arco rival.
El tercer tanto lo metió Vinicius Júnior al 45+3', quien es lo más brasileño que tiene este equipo; claramente es un distinto y si bien tuvo un año muy difícil en el Real Madrid, con la camiseta de Brasil responde y muy bien.
La muy mala noticia para el pentacampeón del mundo es que en la primera parte tuvo que salir de cambio uno de sus mejores jugadores: Raphinha.
Habrá que esperar para saber cuál es el diagnóstico de una lesión aparantemente muscular, pero si el futbolista no pudo continuar es probable que sea para largo.
Si a eso se le añade que Neymar estuvo en la tribuna porque todavía no puede ser considerado por sus problemas físicos, Brasil tiene dos bajas de alto impacto en esta Copa del Mundo.
Aunque parece ser que "Ney" está próximo a estar disponible, pero un jugador que nunca dio el máximo que se esperaba de él en su carrera, tampoco puede ser la solución a este Brasil al que le falta muchísima sangre y coraçao.
Todo el segundo tiempo de este encuentro, el conjunto sudamericano se dedicó a sobrellevarlo; sí metió un gol más por medio de Endrick pero le fue anulado por posición adelantada.
Haití se animó a ir hacia adelante y con lo permisivo que es este Brasil, el arquero Alisson Becker tuvo que emplearse a fondo varias veces para evitar el bochorno de recibir un gol de una selección tan débil como la haitiana.
Ya son dos partidos en los que Brasil decepciona: sea porque su poderío no le alcanza para superar a un muy fuerte equipo como Marruecos o porque ante uno muy débil no es categórico.
Ahora ante Escocia en su último juego de fase de grupos, tiene que dar ya ese salto de calidad, para confirmarse como un verdadero candidato al título.
Porque jugando así, con muy pocas luces, con muy poca emoción, con transmitirle muy poquito al mundo, este Brasil es difícil que llegue muy lejos; sus antecesoras selecciones con figuras inconmensurables de antaño, seguramente hacen muecas de desaprobación porque este grupo de jugadores nada más no provoca.
Además, si la Canarinha no le gana con amplio margen de goles a Escocia, podría quedar en segundo lugar del sector, ya que es muy probable que Marruecos sí aproveche que cierre su fase de grupos ante Haití.
Cabe mencionar también que si Brasil y Marruecos empatan en puntos, se tendrían que ir a la diferencia de goles, ya que el primer criterio de desempate es el enfrentamiento directo y ahí terminaron igualados 1-1.