La cenicienta Cabo Verde ahora empata con Uruguay y le complica la clasificación en el Mundial 2026

La selección caboverdiana logró un empate que pone en riesgo la clasificación de Uruguay, que deberá enfrentar a España en un partido decisivo.

Foto: Mexsport
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Cabo Verde es oficialmente la cenicienta de la Copa del Mundo 2026. Y aunque probablemente no tenga un desenlace perfecto para llegar a bordo de una calabaza convertida en carroza a las instancias finales, por lo pronto, ya le ha complicado la vida a dos gigantes del futbol como España y ahora, Uruguay.

La sorprendente selección africana le sacó el empate a los charrúas, que corrieron con la suerte de no hacer un ridículo monumental.

El estadio de Los Ángeles fue testigo de una noche de emociones encontradas para Uruguay.

La selección celeste, que llegaba con la necesidad de sumar su primer triunfo, terminó con un empate 2-2 ante los caboverdianos, lo que deja su futuro en manos de un duelo definitivo contra España el próximo viernes en Guadalajara.

El camino, que parecía trazado con claridad, se ha vuelto un laberinto de incertidumbre.

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Uruguay dominó la posesión con el 66% durante gran parte del encuentro. Pero esa superioridad numérica en el balón no se tradujo en claridad ofensiva.

La falta de creatividad en el centro del campo, un problema que ya había asomado ante Arabia Saudita en el debut, volvió a limitar las opciones de gol de la Celeste

La mejor oportunidad llegó en un contraataque que prometía ser el despegue definitivo, cuando Agustín Canobbio habilitó a Federico Valverde, quien, en posición franca frente al portero Vozinha, disparó con la izquierda y vio cómo el balón se marchaba desviado. El gesto de incredulidad del mediocampista del Real Madrid lo decía todo.

Cabo Verde, por su parte, encontró su peligro en las jugadas a balón parado. Kevin Pina ejecutó un tiro libre que superó a la barrera, mal posicionada con Maxi Araújo y Federico Viñas, y venció al veterano Fernando Muslera para poner el 0-1 en el marcador. La ventaja, sin embargo, duró apenas unos minutos. 

Un centro de Valverde fue cabeceado por Sidny Lopes Cabral, del Rotterdam, contra su propio poste, y Araújo, con el olfato de los delanteros, aprovechó el rebote para empatar. Era su segundo gol en el Mundial, y por un instante pareció que el partido tomaba el rumbo deseado.

En el descuento del primer tiempo, la emoción se desbordó. Un centro de Manuel Ugarte fue cabeceado hacia atrás por Araújo, y Canobbio, oportunista, empujó el balón a puerta vacía para poner el 2-1. La celebración fue efusiva, pero la tranquilidad duró lo que un suspiro. 

Pero la hora de juego, con Deroy Duarte ya en cancha, Cabo Verde encontró la igualdad. Muslera falló al salir a cortar un pase profundo de Mathias Oliveira, y Hélio Varela definió con el arco vacío para el 2-2. El gol fue un baldazo de agua fría que dejó a la afición celeste en silencio.

Al borde del descanso, Uruguay creyó tener el tercero en un córner. El balón rebotó en Vozinha y Araújo lo empujó a la red, pero el VAR, implacable, anuló el tanto por fuera de juego.

La tecnología, que a veces otorga justicia, en esta ocasión arrebató una alegría. Entonces, Marcelo Bielsa movió el banco en busca de frescura

Nicolás de la Cruz y Darwin Núñez ingresaron con la misión de desequilibrar, y la Celeste apretó en los minutos finales. Cabo Verde respondió con el orden de quien sabe que un punto vale oro, y el marcador ya no se movió. Pero el panorama, ahora, es complejo. 

Uruguay suma dos puntos en el Grupo H, igual que Cabo Verde, y se ubica en el segundo puesto.

La goleada de España sobre Arabia Saudita modificó todo el escenario, pues los europeos lideran con cuatro puntos, mientras que los asiáticos cierran la tabla con una unidad. La Celeste llega con vida a la última jornada, pero sin margen para el error.

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El duelo ante España, programado para el 26 de junio en Guadalajara, es una verdadera final. Si gana, clasificará directamente con cinco puntos.

Si empata, llegará a tres unidades y avanzará siempre que haya un ganador en el otro partido entre Cabo Verde y Arabia Saudita.

Si ambos igualan, los criterios de desempate podrían jugar en contra. Y si pierde, la esperanza se reducirá a una de las ocho plazas reservadas para los mejores terceros, un camino lleno de cálculos y resultados ajenos.

La pregunta que flota en el ambiente es si la Celeste, con su historia de grandeza y su capacidad para levantarse en los momentos más adversos, encontrará en la Perla Tapatía la chispa que le ha faltado.

El equipo del Loco tiene un partido para demostrar que su fútbol no es solo posesión, sino también profundidad y gol. El resto, como siempre en el fútbol, es incierto.

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