Estados Unidos puso el cerrojo gracias a los cambios efectuados por su DT argentino y salvo una inusual lesión del árbitro central Felix Zwayer
EU consigue dos triunfos consecutivos en Copa del Mundo por primera vez en 96 años; sella boleto a siguiente ronda

Por: Martín Avilés
Estados Unidos ha prolongado su paso perfecto en el Mundial 2026. El equipo de las Barras y las Estrellas consumó un triunfo redondo sobre Australia en el segundo partido correspondiente al Grupo D de la Copa del Mundo, gracias a los goles de Cameron Burgess (autogol) y Ales Freeman, además de una excelsa exhibición de Sergio Dest.
Así, selló el boleto a la siguiente ronda con una segunda victoria consecutiva.
Los de Mauricio Pochettino se impusieron por 2-0 en el Estadio Seattle sobre el conjunto de Oceanía. Fue la primera seguidilla de dos victorias al hilo del conjunto norteamericano en 96 años, pues no lo lograban desde la primera Copa del Mundo de 1930.
Y así, llegaron a seis unidades para mantenerse en el liderato de su sector, mismo que podrían conservar a reserva de lo que pase en el otro partido del grupo entre Turquía y Paraguay.
El USMNT comenzó con un ritmo vertical y una amplitud evidente hacia sus bandas con la adhesión de Sergiño Dest al frente con toda su velocidad. Fue el del PSV quien envió el primer servicio con peligro al área, donde, sin embargo, ni Ricardo Pepi ni Folarin Balogun lograron cerrar la pinza.
Y ni cinco minutos después, el propio Dest se abrió camino dentro del área tras gran jugada de Weston McKennie para disparar y estrellar su remate en un rival.
Pero el asedio estadounidense en el área australiana ya era demasiado. E inevitablemente, cayó el primero. A los 10 minutos de juego, Balogun se subió a la locomotora y arrasó con cuanto rival se le puso enfrente.
Ingresó al área por la banda izquierda y envió una diagonal tan fuerte, que el defensor oceánico Cameron Burgess terminó por rebotar al fondo de su propia puerta para el 1-0.
El gol provocó que Mauricio Pochettino incitara a los suyos a no aflojar y seguir al frente con un pressing que asemejaba a una manada de feroces perros pitbull, pero los dirigidos por Tony Popovic aguantaban estoicos y con una mayor lectura de juego.
Pero luego, la pausa de hidratación cortó ligeramente el ritmo de Estados Unidos, al tiempo que los oceánicos apretaron tuercas en ese breve lapso de ajustes tácticos que ofrece la nueva regla.
Los de US Soccer no claudicaron y en una pelota de castigo que Dest cobró rápido en una jugada de pizarrón hacia afuera del área donde Tim Ream disparó a quemarropa, pero el balón fue desviado por un defensa hacia el manchón penal donde Alex Freeman remató de cabeza para mandar el balón al fondo de la valla visitante.
El juez central marcó offside, sin embargo, el VAR corrigió y valió el segundo tanto estadounidense de la tarde.
Todavía el incansable Sergio encaró tras una gran jugada de Freeman, quien condujo por toda la banda derecha para ceder para Dest, cuyo disparo con la parte interna de su pierna izquierda se quedó apenas corto en su intento por clavar el tercer tanto de los Estados Unidos antes del medio tiempo.
Solo seis minutos después de haber comenzado la segunda mitad, Chris Richards robó e inmediatamente habilitó con un toque largo a Balogun, cuyo sprint desparramó rivales, no así a Alessandro Circati, que no se doblegó ante la locomotora del AS Mónaco y le incomodó en su disparo cuando estaba prácticamente mano a mano con Patrick Beach para evitar una catástrofe.
En una transición perfecta, el recién ingresado Nestory Irankunda se escapó por toda la banda derecha y con suma inteligencia, el del Watford cedió para el otro cambio Cristian Volpato, que de primera intención disparó y por poco descontaba en el marcador.
Lo cierto es que todas las modificaciones oceánicas surtían efecto. Incluso Connor Metcalfe hizo una jugada grande para habilitar a Aiden O´Neill quien remató y también estuvo cerca de marcar el primero para su causa.
Pero el juego no dio para más. Estados Unidos puso el cerrojo gracias a los cambios efectuados por su DT argentino y salvo una inusual lesión del árbitro central Felix Zwayer, quien se acalambró en los minutos finales, no hubo para más y el USMNT se llevó los tres puntos entre ovaciones de la capital del grunge con todo y un boleto a dieciseisavos de final.