La selección mexicana prepara cambios tácticos para enfrentar a Corea del Sur sin César Montes.

CÉSAR MONTES.
Montes fue expulsado en los minutos finales del partido inaugural del Mundial 2026. Foto: Mexsport
La selección mexicana prepara cambios tácticos para enfrentar a Corea del Sur sin César Montes.

Por: Martín Avilés
Javier Aguirre tiene en frente el primer gran reto táctico al haber perdido prematuramente a una de las piezas principales de su rompecabezas tricolor tras la expulsión de César Montes ante Sudáfrica. La Selección Mexicana se prepara para el jueves 18 de junio con una certeza y una incógnita.
Lo que todos saben en el campamento nacional es que Corea del Sur llega herida y por lo mismo, puede ser más peligrosa después de haber ganado en su debut. Y la gran duda es cómo reemplazar al Cachorro.
El líder de la defensa, es ni más ni menos, el hombre que lució el brazalete ante los Bafana Bafana, porque Edson Álvarez comenzó en el banquillo al llegar fuera de ritmo. Pero Montes fue expulsado en los minutos finales del partido inaugural del Mundial 2026 y ahora deja un vacío que duele más de lo que las estadísticas pueden medir. El jugador del Lokomotiv de Moscú del fútbol de Rusia no es solo un defensor. Es la voz que ordena la línea, el pulso que mantiene al resto en su sitio.
Aguirre, que ha construido una trayectoria a base de pragmatismo, no tiene tiempo para lamentarse. Ha trabajado toda la semana con un cuadro distinto, hasta tres modificaciones de cara al duelo ante los Guerreros de Taeguk. La más evidente es la entrada del Machín Álvarez para ocupar el lugar de Montes en la defensa central. Sobre el papel, parece una sustitución natural, con el capitán oficial al mando. Pero la realidad es más compleja.
Edson llega con un ritmo reducido, lastrado por una lesión de tobillo en el Fenerbahçe que apenas le ha permitido jugar unos 15 minutos en el debut en el Estadio Ciudad de México. Ha mostrado buena condición física y dominio aéreo, pero los sprints cortos y los cambios bruscos de dirección no han sido su mejor virtud en este momento. Lo cierto es que le falta agilidad y velocidad. Y cuando México pase del ataque a la defensa, la selección surcoreana podría encontrar en ese espacio a su espalda una autopista hacia el área.
Aguirre lo sabe. Por eso la segunda modificación no es solo defensiva, sino conceptual. Todo apunta a que Gilberto Mora, el chico de 17 años que mide 1.68 y ya rompió todos los récords de precocidad en la Liga MX, arrancaría como titular en lugar de Brian Gutiérrez.
El de Xolos de Tijuana debutó profesional a los 15 años, fue convocado a la selección el año pasado y en la final de la Copa Oro resultó clave para el título. Contra Sudáfrica, entró en el minuto 66 del segundo tiempo y se convirtió en el mexicano más joven en disputar un Mundial.
Ahora, Aguirre Onaindia le pide algo distinto, que no solo juegue, sino que cambie la forma de jugar de todo el equipo. La lógica del Vasco es implacable. Sin Montes, la defensa queda debilitada. Si Álvarez tiene limitaciones de ritmo, las vulnerabilidades son inevitables.
Entonces, reforzar el mediocampo se convierte en la única manera de proteger la retaguardia, ya que parece haber descartado a Luis Romo y sus probadas actuaciones en la defensiva con Chivas.
Y Morita, con su regate imprevisible y su capacidad para escapar de la presión, es la pieza que puede asegurar la posesión y, al mismo tiempo, herir a Corea del Sur en las transiciones. Por eso le llaman el Messi mexicano, aunque él seguramente preferiría que le dijeran simplemente Gilberto.
Junto a los veteranos Raúl Jiménez y Julián Quiñones, además de Piojo Alvarado por derecha, formarían un ataque que puede explotar las debilidades defensivas de los asiáticos.
La tercera modificación es más modesta pero igualmente significativa, pues entraría Jorge Sánchez por Israel Reyes en la lateral derecha. Un cambio de perfil, de experiencia, de proyección ofensiva.
En conjunto, las tres piezas buscan construir un equipo distinto al que saltó contra Sudáfrica. No mejor ni peor. Solo distinto.
México y Corea del Sur se han enfrentado 19 veces en toda la historia, entre amistosos y oficiales. Los asiáticos llevan la ventaja con ocho triunfos contra siete mexicanos, y cuatro empates. Pero en los Mundiales, el Tri tiene una pequeña superioridad que alimenta la esperanza.
En Francia 1998, la selección azteca se impuso 3-1 con doblete de Luis el Matador Hernández y un gol de Ricardo Peláez.
En Rusia 2018, la historia se repitió con un 2-1 gracias a los tantos de Carlos Vela y Javier Chicharito Hernández, mientras que Heung-Min Son descontaba para los Guerreros de Taeguk. Dos victorias en dos enfrentamientos mundialistas. Un récord perfecto que Aguirre quiere mantener.
Pero este Corea del Sur no es el de antes. Tiene velocidad, hambre y sabe que un triunfo lo pondría como primer lugar del Grupo A. México también lo sabe.
Por eso el jueves, más que un partido de fútbol, será un examen de ingeniería táctica. El Vasco Aguirre ha movido las piezas sobre el tablero. Ahora falta ver si el rompecabezas encaja.