Alemania goleó 7-1 a Curazao en Copa Mundial

Curazao logró un gol histórico en el Mundial, pero la diferencia de goles complica su clasificación tras la derrota ante Alemania.

Los digeridos por Julian Nagelsmann se impusieron por contundente marcador de 7-1. Foto: EFE
Los digeridos por Julian Nagelsmann se impusieron por contundente marcador de 7-1. Foto: EFE

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Alemania se ha confirmado como favorita absoluta del Grupo E de la Copa del Mundo 2026. , La tetracampeona del mundo saltó al césped del NRG Stadium de Houston, Texas, con la mirada fija en su propia reconstrucción. Frente a ella, Curazao, la nación más pequeña del torneo que cargaba sobre sus hombros el peso de ser un participante anecdótico antes de que el balón rodara. Pero el fútbol, a veces, concede pequeños milagros que saben a gloria, depende el cristal con que se mire.

¿Cómo se desarrolló el partido entre Alemania y Curazao?

Los digeridos por Julian Nagelsmann se impusieron por contundente marcador de 7-1 sobre los comandados por Dick Advocaat. Y fue Kai Havertz el encargado de liderar este arrollador comienzo teutón al clavar un doblete gracias a un penal y otro tanto ya sobre la hora para sellar el triunfo.

La Mannschaft golpeó —naturalmente— primero. Fue temprano, apenas para confirmar lo que todos esperaban.  Felix Nmecha empujó el balón y puso el 1-0. La diferencia de jerarquía parecía insalvable. Manuel Neuer, desde el arco, observaba con la tranquilidad de quien ha ganado todo.

Sin embargo, en el segundo disparo de su historia en Mundiales, Curazao encontró algo más grande que un simple empate momentáneo. 

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PRIMER GOL.
El país de 160 mil habitantes tenía su primer grito en la máxima cita del planeta. Foto: EFE

Primer gol de Curazao en Copa del Mundo 2026

Luciano Comenencia soltó un disparo. El balón viajó recto, encontró una desviación afortunada y superó al portero alemán. Gol de Curazao. El país de 160 mil habitantes tenía su primer grito en la máxima cita del planeta.

No era la hazaña completa, apenas un destello, pero en ese instante el tiempo se detuvo para una isla que aprendió a soñar tan grande como el corazón de su gente.

Pero la alegría duró lo que un suspiro. Menos de 20 minutos después, Nico Schlotterbeck cabeceó un centro y devolvió la ventaja a los alemanes. El sueño, frágil por naturaleza, comenzó a resquebrajarse.

Antes del descanso, una pena máxima clara, sin protestas, y Kai Havertz transformó el 3-1 desde los 11 pasos. La primera parte terminó con la sensación de que lo único que quedaba por definir era el tamaño de la derrota.

La segunda mitad se convirtió en un trámite con un solo instante de emoción real. El gol inicial de Curazao, que ya empezaba a sentirse como un recuerdo lejano. Jamal Musiala anotó antes de que transcurrieran dos minutos de la reanudación, y Alemania sumó tres tantos más para cerrar un 7-1 que no sorprendió a nadie, excepto quizás a aquellos que creyeron, durante un cuarto de hora, que lo imposible podía durar un poco más. 

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SEGUNDA MITAD.
Alemania sumó tres tantos más para cerrar un 7-1

Los otros autores fueron Brown y Undav, completando una lista de seis goleadores distintos para los germanos. Solo en seis ocasiones en la historia de los Mundiales un equipo ha logrado semejante dispersión de talento en un solo partido: Yugoslavia en 1974, Hungría en 1982, la propia Alemania ante Arabia Saudí en 2002, Portugal en 2010, España en 2022 y ahora este equipo alemán en 2026.

Impacto y consecuencias para Alemania y Curazao

El 7-1, además, tiene una estadística que roza lo ominoso. Es apenas el cuarto resultado con ese marcador en la historia de la Copa del Mundo. El primero lo protagonizó Italia ante Estados Unidos en 1934. Luego vino Brasil frente a Suecia en 1950.

Después, ya en la era moderna, aquel inolvidable 7-1 de Alemania sobre Brasil en las semifinales de 2014, resultad que aún duele en las almas brasileñas. Y ahora este, Alemania otra vez, pero esta vez contra Curazao. Los números, fríos y caprichosos, colocan a la isla caribeña en una lista que no pidió habitar.

Para Alemania, esta victoria representa mucho más que tres puntos. Es apenas su tercer triunfo en los últimos siete partidos mundialistas desde que levantaron la Copa en 2014. Una generación que necesita recuperar el orgullo encontró en Curazao al rival perfecto para empezar a creer de nuevo.

Si vencen a Costa de Marfil o a Ecuador, los germanos sellarán su pase a las rondas eliminatorias. La goleada no fue un exceso, fue el trámite de gigante que despertó de su letargo.

Para Curazao, en cambio, el camino se vuelve cuesta arriba, casi imposible. La diferencia de goles juega en su contra y las probabilidades se han vuelto aún más reducidas. Necesitarían vencer a los otros dos rivales del grupo para soñar con los dieciseisavos de final.

Nadie, fuera de la isla, lo cree posible. Pero el domingo en Houston, Curazao anotó un gol. Fue su primero en un Mundial. 

Y aunque el marcador final duela, aunque la goleada sea abultada, aunque el 7-1 quede grabado en las frías planillas del torneo como una derrota más, ese instante, el del segundo disparo en la historia de una nación diminuta, quedará grabado para siempre en la memoria de quienes visten la camiseta naranja. Porque a veces, en medio de una derrota anunciada, un país pequeño le roba un minuto a la historia.

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